La producción de leche en Argentina inició el año con un volumen total de 966 millones de litros en enero de 2026, lo que representa un aumento interanual de 9,7% respecto a enero de 2025, aunque mantuvo una caída estacional del 7,6% respecto al mes anterior, como es habitual en esta época del año.
Un análisis más detallado por provincias muestra disparidades significativas en la variación de la producción lechera en enero de 2026 comparado con el mismo mes del año anterior. Estas diferencias, calculadas “a tambo constante” —es decir, considerando sólo los tambos con datos contables en ambos períodos— revelan que algunas provincias experimentaron crecimiento, mientras que otras se mantuvieron estables o incluso descendieron en producción.
En este contexto, la provincia de Santa Fe se destaca por su rol activo en la producción lechera, siendo una de las regiones clave dentro del mapa productivo nacional. Si bien los datos provincializados no se detallan individualmente en el informe, la tendencia reflejada en el análisis por provincia sugiere que Santa Fe, junto con otras cuencas tradicionales, contribuyó de manera significativa al incremento general registrado en el país.
El informe del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina destaca además que los estratos de los tambos de mayor escala, específicamente aquellos con producción diaria superior a 2.000 y 6.000 litros, presentaron un crecimiento interanual significativo (~10%), contrastando con una leve caída de las unidades de menor tamaño (-2%). Esto sugiere que la producción se está concentrando cada vez más en tambos de mayor escala operativa.
Mejora en calidad de sólidos útiles y dinámica productiva
La calidad de la leche también mostró una mejora, con un aumento del 11,3% en los denominados “sólidos útiles” (grasa butirosa y proteína) respecto al año anterior, superando el crecimiento en volumen. Esto indica mejores parámetros de composición de la leche producida.
Desafíos económicos y de rentabilidad
No obstante, el crecimiento productivo convive con presiones sobre la rentabilidad de los productores. Informes complementarios señalan que el precio de la leche al productor ha crecido por debajo de la inflación, reduciendo su valor real y afectando los ingresos de los tamberos. Esto ha llevado a que la facturación del tambo promedio sea inferior a la del año anterior, aun cuando la producción creció, debido principalmente a la caída real de los precios recibidos.
Perspectivas para el resto del año
Las proyecciones de producción para el año 2026 mantienen un panorama de crecimiento moderado, con estimaciones industriales que sitúan la expansión interanual en torno al 3,08% promedio, impulsada por los tambos de mayor escala y buenas condiciones productivas iniciales. Sin embargo, la recuperación de precios y el consumo interno serán determinantes para una mejora en la rentabilidad del sector.
En suma, Santa Fe continúa siendo una pieza fundamental dentro de la cadena láctea argentina, aportando al crecimiento general de la producción en un escenario nacional que combina expansión productiva con desafíos económicos estructurales para los productores primarios.