La crisis de la firma Lácteos Verónica ha escalado hasta el corazón del debate político santafesino. En una sesión marcada por la preocupación y duros calificativos hacia la conducción empresaria, la Cámara de Diputados de Santa Fe aprobó un proyecto de declaración que pone bajo la lupa el accionar de la compañía y advierte sobre el impacto devastador en la cuenca lechera provincial.
El proyecto, impulsado por el diputado Marcelo González (UCR), no solo manifiesta la solidaridad con los trabajadores, sino que describe un escenario de parálisis productiva casi total en las plantas ubicadas en Lehmann (Departamento Castellanos), Suardi y Clason.
Los cuatro ejes de la crisis
La fundamentación del legislador González desglosó la problemática en cuatro puntos críticos que explican por qué la situación es considerada "insostenible":
- Vulnerabilidad alimentaria: Desde octubre de 2025, la empresa mantiene un incumplimiento sistemático en el pago de sueldos y aportes de seguridad social. Esto ha dejado a más de 700 familias sin ingresos básicos para cubrir necesidades elementales.
- Falta de transparencia: Se denunció la circulación de información inexacta por parte de la patronal, lo que alimenta la angustia y la desinformación en los pueblos afectados.
- Rechazo a propuestas de auxilio: Según el texto aprobado, existieron planes viables para mantener la recepción de materia prima y reordenar las deudas, pero la empresa habría mostrado una "nula voluntad de diálogo".
- Impacto regional: El "efecto dominó" ya golpea a tamberos, transportistas y al sector comercial de los departamentos San Cristóbal y Castellanos, poniendo en riesgo la estabilidad económica de toda la región.
Cruces y denuncias en el recinto
El debate legislativo elevó el tono contra la familia propietaria de la láctea. El diputado Carlos Del Frade (Frente Amplio por la Soberanía) fue tajante al señalar la disparidad económica: "Mientras pagan a los trabajadores 21.000 pesos cada cuatro semanas frente a una deuda de meses, los dueños siguen invirtiendo en la venta de campos".
Por otro lado, desde el bloque Hacemos Santa Fe, el diputado Marcos Corach instó al Ministerio de Desarrollo Productivo a tomar un rol de intervención directa, más allá del pedido de informes, entendiendo que el contexto de caída de consumo lácteo a nivel nacional está asfixiando a la industria regional.
La salud y la paz social en juego
Finalmente, el diputado Miguel Rabbia puso el acento en las consecuencias psicológicas y sanitarias del conflicto. Alertó que la incertidumbre sobre el cobro de haberes está quebrando la "paz social" en comunidades pequeñas como Clason o Suardi, y propuso que cualquier ayuda financiera estatal a la empresa debe estar estrictamente condicionada a la preservación de todos los puestos de trabajo.
La Legislatura santafesina envió así un mensaje claro: la solución no depende solo de la mediación estatal, sino de una actitud responsable y de buena fe por parte de la empresa, algo que hasta el momento parece estar ausente.