En la mañana del jueves, en la Estación Experimental Agropecuaria (EEA) Rafaela, se llevó a cabo una jornada técnica centrada en el cultivo de crotalaria, organizada en conjunto con la empresa Bisyacart. La actividad fue coordinada por Lucía Rosetti y Camila Ramírez, integrantes del área de Agronomía.
Durante el encuentro, se generó un espacio de intercambio entre técnicos y productores en torno a esta leguminosa anual de ciclo estival, que se caracteriza por su rápido crecimiento y su adaptabilidad a distintos planteos productivos.
En ese marco, se destacó que la crotalaria puede utilizarse tanto como forraje, ya sea para pastoreo directo o confección de reservas, como también en calidad de cultivo de servicio, lo que amplía sus posibilidades de incorporación en los esquemas agrícolas y ganaderos.
Asimismo, se remarcó su capacidad de adaptación a diversas condiciones edáficas. Según se indicó, “se adapta a un amplio rango de suelos, con pH entre 5,5 y 7,5, y tolera condiciones de baja fertilidad”, lo que la convierte en una alternativa viable en diferentes ambientes productivos.
Otro de los aspectos relevantes abordados fue su contribución a la mejora de los suelos. En este sentido, se explicó que la especie aporta nitrógeno a través de la fijación biológica, favoreciendo la fertilidad y reduciendo la necesidad de insumos externos.
Además, los especialistas señalaron que su inclusión en las rotaciones puede colaborar en el manejo sanitario, ya que “contribuye a disminuir la presión de nemátodos”, un factor que incide en la productividad de distintos cultivos.
Por último, se indicó que la crotalaria puede integrarse en planteos mixtos, dado que admite su siembra en combinación con especies como moha o sorgo forrajero, lo que permite diversificar la oferta forrajera.
De esta manera, la jornada puso en valor a la crotalaria como una opción a considerar para diversificar los sistemas y mejorar su sustentabilidad, en línea con prácticas orientadas a una producción más eficiente y equilibrada.