El Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA) presentó un desglose técnico sobre el valor de la leche cruda, donde Argentina registra un precio de 0,202 dólares por litro. El informe profundiza en la brecha de calidad composicional frente a mercados líderes. El análisis del OCLA establece que el precio promedio pagado al productor en Argentina fue de $481,03 por litro durante febrero de 2026. Sin embargo, para entender la posición del país en el mercado global, el organismo destaca la importancia de los Sólidos Útiles (SU), que representan la suma de grasa butirosa y proteína. En el último periodo, el valor por kilo de SU se posicionó en $6.704,77, con un promedio de 7,19% de componentes por litro de leche.
Comparativa con estándares internacionales
La competitividad argentina se mide bajo la lupa de los estándares de Nueva Zelanda, principal exportador mundial. Mientras que el tambero local entrega una leche con 7,19% de sólidos, el estándar neozelandés se eleva al 7,60%. Esta diferencia de 0,41 puntos porcentuales obliga a realizar correcciones técnicas para que los precios sean comparables. Al ajustar por calidad, el precio argentino muestra una estabilidad en dólares, pero una pérdida de terreno en términos de poder de compra de insumos básicos. En la Unión Europea, los precios se mantienen por encima de los valores locales debido a los subsidios directos y a exigencias ambientales más estrictas, lo que eleva el costo de producción por encima de la media de la Cuenca Lechera Central de Argentina.
Factores de presión en la cadena
El informe detalla que el Índice de Precios Internos Mayoristas (IPIM) para lácteos subió un 16,4% interanual a febrero de 2026. Esta suba está traccionada principalmente por:
- El incremento en el costo de los concentrados proteicos para alimentación.
- La actualización de las tarifas eléctricas en las zonas rurales de Santa Fe y Córdoba.
- La volatilidad del tipo de cambio oficial administrado por el BCRA, que impacta directamente en la conversión a dólares de los cobros en pesos.
El OCLA concluye que, si bien el precio en dólares parece competitivo para la exportación, la rentabilidad real del productor sigue amenazada por el costo de oportunidad de la tierra frente a la agricultura y el encarecimiento de la reposición de vientres.