El Gobierno nacional anunció la suspensión de las retenciones a las exportaciones hasta el 31 de octubre. La decisión fue recibida con cautela por el sector lechero, que expresó preocupación por los efectos que la medida podría tener en los costos de alimentación y en la estabilidad de la actividad.
Alfredo Trionfini, integrante de la Comisión de Lechería de Carsfe, sostuvo que los tambos enfrentan un panorama complejo por la disparada del dólar, que encarece insumos básicos como maíz, soja, fertilizantes y agroquímicos. “Hoy estamos pagando el dólar a $1.495 y eso nos golpea fuerte en la siembra de maíz de primera, que es un alimento indispensable”, advirtió.
Además, señaló que el sistema financiero no ofrece alternativas viables, con tasas “impagables” que obligan a muchos productores a liquidar vacas para sostenerse. En ese contexto, la suspensión de las retenciones generó sorpresa y “mucha incertidumbre” dentro del sector.
Si bien Carsfe respalda la eliminación definitiva de retenciones para todas las actividades, Trionfini alertó que la medida puede derivar en un incremento del valor de los granos, lo que impactaría directamente en los costos de los tambos. “La leche se sigue pagando a 31 centavos de dólar, mientras los insumos subieron un 40%”, puntualizó.
Desde la entidad remarcan la necesidad de previsibilidad y reglas claras, dado que la producción lechera se proyecta a largo plazo. “Esta es una decisión con fuerte tinte electoral. Ojalá sirva para dar estabilidad, pero hasta ahora lo único que genera es más dudas”, concluyó Trionfini.