En el marco de los 30 años de su fundación como subcomisión de la Sociedad Rural de Rafaela, el Grupo GAMA - Grupo de Apoyo para Mujeres Agropecuarias- organizó una jornada especial dedicada a debatir sobre la continuidad de las empresas familiares agropecuarias. El evento, coordinado junto al Instituto de Derecho Agrario del Colegio de Abogados de la V Circunscripción, reunió a destacados especialistas y permitió reflexionar sobre el traspaso generacional, el liderazgo femenino y el rol preventivo del asesoramiento legal.
“Venimos realizando distintas actividades durante el año por este aniversario, y esta temática nos pareció muy necesaria. El traspaso generacional es un tema que no se puede dejar de lado, especialmente en el contexto actual del país, donde se necesita mucho acompañamiento profesional para encarar estos procesos”, expresó Romina Romero, presidenta de GAMA.
Uno de los expositores principales fue Ceferino Sain, especialista en empresas familiares, quien planteó una de las preguntas clave del encuentro: ¿quieren las nuevas generaciones hacerse cargo de las empresas agropecuarias familiares? “La dificultad existe, porque muchos chicos se van a estudiar a ciudades grandes y no vuelven. Pero lo importante es que, aunque no trabajen en la empresa, sepan ser socios y se elijan como tales, especialmente entre hermanos”, sostuvo. También destacó la importancia de fomentar desde la infancia lo que llamó “propiedad psicológica”: “Si el chico no juega arriba del tractor, no genera cariño por la empresa. Ese amor desde pequeño puede ser clave para su continuidad”.
Sain además se refirió al famoso mito del fracaso en la tercera generación: “Los primos suelen recibir una papa caliente que ni el abuelo ni el padre supieron resolver. Y si no hay un vínculo emocional con la empresa, es probable que se termine vendiendo. Por eso es fundamental generar espacios como éste, donde podamos desmitificar y enseñar que sí es posible una continuidad saludable”.
La mirada jurídica y el rol femenino
La abogada Lorena Rougier ofreció una perspectiva diferente, enfocada en la prevención de conflictos. “No siempre el rol del abogado debe estar vinculado al litigio. Nuestra tarea puede ser clave en la etapa previa, para evitar llegar a instancias judiciales que no siempre dan buenos resultados. Por eso es necesario que los profesionales del derecho participemos activamente en los procesos de transición generacional”.
Rougier valoró la invitación del Grupo GAMA y destacó el compromiso de los organizadores: “Fue una actividad pensada desde múltiples miradas, y eso es lo que le dio riqueza al intercambio”.
La abogada Yamila Pérez, también disertante, aportó una reflexión sobre el papel de las mujeres en los procesos de liderazgo. “El liderazgo femenino es diferente por naturaleza, pero complementario al masculino. Donde hay complementariedad, hay fortaleza. Las mujeres suelen aportar contención, confianza y valores que son esenciales para la unión familiar y la continuidad de la empresa”.
Pérez también celebró el espacio generado por GAMA: “Me llena de orgullo poder participar de este tipo de encuentros. Vengo de una empresa familiar y sé lo importantes que son estos temas”.
La exposición cerró con una reflexión de Romina Romero, presidenta actual del grupo, sobre el camino recorrido por la organización en estas tres décadas: “Hubo un cambio muy importante en la participación de la mujer. Hoy ocupamos lugares de toma de decisión y eso es fruto de un trabajo sostenido. En GAMA venimos apostando a ese protagonismo, y estas actividades también lo reflejan”.