Las exportaciones con origen en la provincia de Santa Fe alcanzaron los 2.416,4 millones de dólares en el primer bimestre de 2026, lo que representa un crecimiento interanual del 5,1%, de acuerdo a un informe del Instituto Provincial de Estadística y Censos.
El reporte también señala que los volúmenes exportados aumentaron un 10%, mientras que los precios promedio cayeron 4,5% en comparación con el mismo período de 2025.
El agro, principal motor
El crecimiento estuvo traccionado principalmente por los productos primarios, que registraron un incremento del 32,2% interanual, alcanzando los 394,8 millones de dólares. En este rubro, las cantidades exportadas crecieron con fuerza (+36,3%), pese a una leve baja en los precios.
Por su parte, las manufacturas de origen agropecuario —el principal componente de las exportaciones santafesinas— totalizaron 1.842,4 millones de dólares y mostraron una suba del 3,6%.
Entre los productos más destacados aparecen la harina y pellets de soja, el aceite de soja, y la carne bovina, que continúan liderando el perfil exportador de la provincia.
Caída en la industria y energía
En contrapartida, las manufacturas de origen industrial registraron una caída del 19,6%, con exportaciones por 163,4 millones de dólares. También descendieron los envíos de combustibles y energía, que bajaron 18,2%.
Estos datos reflejan una dinámica dispar entre los distintos sectores, con fuerte protagonismo del complejo agroindustrial y retrocesos en segmentos industriales.
Principales destinos
En cuanto a los mercados internacionales, India se consolidó como el principal destino de las exportaciones santafesinas, con el 15,5% del total y un crecimiento del 4,1%.
Le siguieron Brasil (6,5% del total), con una caída del 29%, y Vietnam (5,4%), que también mostró una baja del 30,2%.
Entre los países que completan el ranking se destacan Indonesia, con un fuerte aumento del 61,1%, y Chile, que registró una leve caída.
Radiografía del comercio exterior
El informe del IPEC confirma que Santa Fe mantiene un perfil exportador fuertemente vinculado al agro, con alta incidencia de productos derivados de la soja y cereales.
Al mismo tiempo, deja en evidencia los desafíos en materia industrial, en un contexto donde el crecimiento de las exportaciones se sostiene más por volumen que por mejora en los precios internacionales.