El lunes 22 de septiembre, el Ministerio de Economía anunció la baja completa y temporal de las retenciones granarias hasta el 31 de octubre o hasta acumular el objetivo de siete mil millones de dólares. El miércoles 24 de septiembre, el Decreto 682/2025 dejó de tener vigencia.
Según CIARA y CEC, durante septiembre las empresas del sector liquidaron U$S 7.107 millones, un 187% más que en septiembre de 2024 y un 291% superior a agosto de 2025, con un acumulado anual 35% mayor que en el mismo período del año pasado.
En dialogo con Rafaela Noticias, Luis Mondino, magister en agronegocios e integrante de la Sociedad Rural de Rafaela, explicó que “el impacto inmediato fue una disparada en los precios de la soja. Los valores pasaron de 435 mil pesos por tonelada antes de la medida a 505 mil con la medida activa”. Sin embargo, la sobreoferta generada hizo que los precios se estabilizaran entre 490 y 495 mil pesos por tonelada en los días posteriores.
El beneficio fue captado principalmente por productores medianos y grandes que contaban con stock de la cosecha, quienes utilizaron la mejora para cancelar deudas o adquirir insumos y maquinaria. En cambio, los pequeños productores “ya no tienen granos”, señaló Mondino.
El especialista destacó que, históricamente, “desde hace más de 20 años le dimos un asiento al Estado a través de las retenciones. Ahora hay tres jugadores y el Estado se lleva el 26% del precio de la soja”. Según Mondino, la medida es temporal y la mejora en el precio “el productor la va a captar durante un tiempo más”, debido a que las cerealeras necesitan adquirir los granos para cumplir con sus compromisos de venta.
Mondino agregó que la estrategia del Gobierno, aunque efectiva para la obtención de dólares, constituye una medida de corto plazo y señaló que “poner el foco en la baja puntual de retenciones, sin contar el resto, es como contar la verdad a medias”.