El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) atraviesa un nuevo proceso de reorganización tras el decreto que modificó su estructura jurídica, transformándolo en un organismo desconcentrado dependiente del Ministerio de Economía.
Como parte de estos cambios, Nicolás Bronzovich continuará al frente del organismo como presidente, mientras que Beatriz “Pilu” Giraudo, quien ocupaba la vicepresidencia, pasará a desempeñarse como consejera técnica ad honorem. De esta manera, se elimina el cargo de vicepresidencia, en línea con la decisión del Gobierno de achicar la estructura del instituto.
Las modificaciones se dan en un contexto de incertidumbre para trabajadores y referentes técnicos del INTA. En distintas regiones del país, especialmente en la localidad santafesina de Oliveros, se realizaron manifestaciones para expresar preocupación por el futuro del instituto y su rol estratégico en la investigación pública. “La investigación privada no es mala, pero la investigación pública es necesaria”, expresaron desde la estación experimental local.
En respuesta a la inquietud generada por los cambios, Bronzovich mantuvo una reunión con los directores regionales para brindar detalles sobre el alcance de las nuevas disposiciones. Según relató el presidente del Consejo Regional del INTA Corrientes, Oscar Barbera, en el encuentro se confirmó la desaparición del cargo de Dirección Nacional, y se planteó la posibilidad de abrir una instancia de retiro voluntario. Por el momento, se descartó una reducción drástica del personal, aunque sí se anticipó una readecuación interna y posibles traslados.
Desde el Gobierno justificaron la reestructuración señalando que se busca corregir una “estructura sobredimensionada y opaca”. En abril de este año, el INTA contaba con 6.059 empleados —el doble que hace algunos años—, además de una flota de 2.403 vehículos, 1.611 celulares, 932 cargos jerárquicos y unas 450 sedes distribuidas en todo el país.
Mientras tanto, las autoridades regionales esperan definiciones sobre cómo se conformará la nueva cartera programática de proyectos, una herramienta clave para orientar el trabajo del INTA en los territorios. “Nos dijeron que en los próximos días estará esa nueva programación. La vinculación con los territorios será fundamental”, concluyó Barbera.