El documental Donn, instrumento de Dios vuelve a poner en primer plano la figura de Jorge Donn, uno de los artistas más magnéticos de la danza contemporánea. A través de material de archivo y testimonios, la película reconstruye su carrera en Europa y su vínculo clave con el coreógrafo Maurice Béjart, con quien conformó una relación atravesada por el amor, la creación y la tensión artística. El relato se centra en ese encuentro fundacional que marcó su destino y lo llevó al Ballet del Siglo XX.
Lejos de una biografía tradicional, el film pone el foco en el costado más íntimo y creativo de Donn, su personalidad hipnótica y su entrega total a la danza. Compañeros y colaboradores describen un vínculo casi simbiótico con Béjart, donde el bailarín era a la vez musa y herramienta de creación. En ese universo, la danza funcionaba como eje de una relación intensa que combinaba admiración, dependencia y ruptura.
Entre los momentos más emblemáticos de su carrera aparece su interpretación del Bolero de Maurice Ravel, que lo consagró a nivel mundial y quedó inmortalizada en la película Los unos y los otros. Donn, que murió en 1992 a los 45 años, dejó una huella imborrable: su figura sigue siendo sinónimo de intensidad, talento y una forma única de habitar el escenario hasta el final.
En diálogo con Mitre Santa Fe, Florencia Dávila y Mariano Baez, directores del documental "Donn, instrumento de Dios", contaron detalles de la producción: