Luego de intensas negociaciones iniciadas a comienzos de año, este lunes se confirmó oficialmente un evento sin precedentes para el automovilismo argentino: Franco Colapinto realizará una exhibición con un auto de Fórmula 1 en las calles de la Ciudad de Buenos Aires.
La actividad está prevista para el domingo 26 de abril, apenas una semana antes del Gran Premio de Miami, y tendrá como escenario un circuito urbano especialmente montado. El recorrido abarcaría unos 900 metros sobre la Avenida del Libertador, desde donde el monoplaza se dirigirá hacia el Monumento a los Españoles para luego tomar la Avenida Sarmiento hasta Figueroa Alcorta, donde se instalará una zona de boxes.
El evento contará con tribunas para al menos 10 mil espectadores, además de una Fan Zone en los Bosques de Palermo con propuestas de entretenimiento y presencia de sponsors. También habrá sectores de acceso libre para el público, lo que ampliará considerablemente la capacidad de asistentes.
En cuanto al vehículo, la escudería Alpine traería al país un modelo E20 de la temporada 2012, cuando competía bajo el nombre de Lotus. Aunque se trata de un auto de hace más de una década, podría presentar modificaciones estéticas para asemejarse al diseño actual del equipo, incluyendo su característica decoración. Además, ofrecerá un atractivo especial: el potente sonido del motor V8, más impactante que los actuales V6 híbridos.
Por reglamento y cuestiones operativas, no es posible utilizar los autos actuales ni los más recientes, una limitación habitual en este tipo de exhibiciones a nivel mundial.
El espectáculo no se limitará a una sola pasada, sino que incluirá varias salidas a pista, maniobras y momentos pensados para el público. Incluso se anticipan sorpresas finales, en una jornada que promete ser inolvidable.
La última vez que un Fórmula 1 rodó en Buenos Aires fue en 2012, cuando Daniel Ricciardo realizó una exhibición con un Red Bull ante unas 50 mil personas. Esta vez, las expectativas son aún mayores: algunos estiman que hasta un millón de personas podrían acercarse para vivir de cerca la experiencia.