El fútbol argentino no tendrá competencia oficial durante el fin de semana del 8 de marzo. La decisión fue adoptada por los dirigentes del fútbol nacional y abarcará a todas las categorías, incluida la fecha 9 del Torneo Apertura de la Liga Profesional, además de los torneos de ascenso y las divisiones formativas.
La suspensión se resolvió luego de la denuncia presentada por ARCA contra la Asociación del Fútbol Argentino, en la que se investiga una presunta evasión impositiva vinculada al pago de tributos y aportes previsionales. Desde el ámbito dirigencial interpretaron la acusación como un ataque político por parte del Gobierno nacional que encabeza Javier Milei.
La causa se originó a partir de una presentación realizada en diciembre pasado, que señala una supuesta omisión sistemática de obligaciones fiscales entre marzo de 2024 y septiembre de 2025, por un monto superior a los 19 mil millones de pesos. En el marco de la investigación, fueron citados a declarar ante la Cámara Nacional en lo Penal Económico varios integrantes de la conducción de la AFA, entre ellos su presidente, Claudio “Chiqui” Tapia, y otros dirigentes de peso.
En las últimas horas, dirigentes del fútbol expresaron públicamente su respaldo a la conducción de la AFA y rechazaron la denuncia. Incluso, desde el Comité Ejecutivo se deslizó que la suspensión de la actividad era una posibilidad concreta si el conflicto avanzaba, postura que finalmente se confirmó.
Mediante un comunicado oficial, la AFA aseguró que no mantiene deudas fiscales exigibles y remarcó que la medida fue adoptada por unanimidad como señal de repudio a la situación. De este modo, el fútbol argentino quedará paralizado durante cuatro días, en una decisión que marca un fuerte posicionamiento institucional frente al avance de la causa judicial.