La NASA se prepara para un hito histórico en la exploración espacial con el lanzamiento de Artemis II, la primera misión tripulada hacia la Luna en más de medio siglo. El despegue está previsto desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, en una ventana que se abre este miércoles por la tarde.
A bordo de la nave Orion viajarán cuatro astronautas: Reid Wiseman (comandante), Victor Glover (piloto), Christina Koch y Jeremy Hansen, representante de Canadá. La misión marcará varios hitos, como la participación de la primera mujer y el primer astronauta no estadounidense en una travesía lunar.
El objetivo principal no será alunizar, sino orbitar la Luna durante aproximadamente diez días y poner a prueba los sistemas de navegación, soporte vital y control de la nave. Estos ensayos son fundamentales para futuras misiones que sí buscarán aterrizar en el satélite, previstas hacia finales de la década.
El viaje llevará a la tripulación a unos 400.000 kilómetros de la Tierra, superando distancias alcanzadas por misiones anteriores y consolidando el regreso de los vuelos humanos más allá de la órbita baja terrestre, algo que no ocurría desde el programa Apolo en 1972.
Además del componente científico y tecnológico, Artemis II se inscribe en un contexto de competencia internacional, especialmente con China, en la carrera por establecer presencia permanente en la Luna. La misión es vista como un paso estratégico para asegurar liderazgo en la exploración espacial y avanzar hacia la instalación de bases en el polo sur lunar.
Con condiciones meteorológicas favorables y tras superar múltiples retrasos técnicos, la NASA apuesta a que este lanzamiento marque el inicio de una nueva era de exploración humana en el espacio profundo.