La administración de Javier Milei respalda la estrategia de Estados Unidos en Venezuela y adopta una postura de cautela ante el proceso de transición. En la Casa Rosada señalan que el futuro del país dependerá de las negociaciones que Washington mantenga con el liderazgo chavista.
Tras el operativo realizado en Caracas y la posterior captura de Nicolás Maduro, el Gobierno argentino redujo su nivel de exposición pública y optó por mantener una postura de observación. En la Casa Rosada consideran que las definiciones políticas centrales ya fueron expresadas y que, a partir de ahora, el rumbo de Venezuela estará condicionado por la forma en que Estados Unidos gestione el proceso de transición.
Desde el Ejecutivo nacional describen el momento actual como una etapa de “esperar y ver”. Funcionarios con acceso directo a la toma de decisiones señalaron que Argentina acompañará el esquema de transición planteado por el presidente estadounidense Donald Trump, sin intervenir en el diseño de las negociaciones.
El sábado, Trump había afirmado que Estados Unidos asumiría el control del proceso político venezolano. Esa definición fue luego matizada por el secretario de Estado, Marco Rubio, quien explicó que Washington mantendría restricciones militares sobre las exportaciones petroleras como mecanismo de presión sobre las nuevas autoridades en Caracas. En el Gobierno argentino interpretan que el tono y el alcance de las declaraciones estadounidenses continúan ajustándose con el correr de las horas.
De acuerdo con fuentes oficiales, la Casa Blanca designó a Delcy Rodríguez como la figura responsable de administrar la transición. La estrategia de Washington apuntaría a condicionar al actual gobierno venezolano para que implemente cambios de política que permitan, en una etapa posterior, avanzar hacia una transición política más amplia.
Rodríguez es considerada por la administración estadounidense como una dirigente con capacidad para comprender las reformas económicas impulsadas desde Washington. En su trayectoria reciente, participó en el abandono parcial de políticas de corte socialista y en la apertura de ciertos sectores económicos.
En ese marco, Estados Unidos estaría dispuesto a habilitar inversiones petroleras para reactivar la economía venezolana. Desde la Casa Blanca advirtieron que, en caso de no haber avances, podrían evaluarse nuevas acciones militares. Estos escenarios no forman parte de las discusiones internas del Gobierno argentino, que decidió limitar su rol al acompañamiento político.
El presidente Javier Milei expresó su respaldo a las medidas que adopte Estados Unidos y afirmó que la Argentina brindará apoyo si así se lo solicitan. Desde el entorno presidencial reiteraron que el objetivo es contribuir a que, una vez resuelta la transición, Venezuela cuente con un gobierno democrático y republicano.
En declaraciones previas, funcionarios nacionales habían señalado a María Corina Machado como una de las figuras relevantes para el proceso político. Además, Milei había sostenido públicamente que Edmundo González Urrutia era el presidente electo de Venezuela y que tenía un mandato por cumplir. Sin embargo, horas más tarde, Trump relativizó ese planteo y puso en duda el rol de ambos dirigentes dentro de la transición.
Tras esas declaraciones, el Gobierno argentino adoptó una lectura alineada con la postura estadounidense. En la Casa Rosada señalan que el chavismo mantiene una estructura de poder consolidada en los ámbitos político, económico y militar, y que cualquier transición deberá contemplar ese escenario para evitar una mayor inestabilidad.
Por ese motivo, Argentina decidió limitarse a manifestar su disposición a colaborar con la administración de Trump en lo que resulte necesario, mientras sigue de cerca el accionar de Delcy Rodríguez y la postura de las Fuerzas Armadas venezolanas, encabezadas por el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, quien reclamó públicamente la liberación de Maduro y su esposa.
Hasta el momento, no se registraron contactos formales entre Milei y dirigentes opositores venezolanos como Corina Machado o González Urrutia. Sí se confirmaron comunicaciones permanentes con funcionarios del gobierno estadounidense.
El sábado, el embajador argentino en Estados Unidos, Alec Oxenford, informó que mantuvo intercambios con autoridades del Ejecutivo norteamericano, miembros del Congreso, centros de pensamiento y cámaras empresarias para transmitir el respaldo del presidente Milei a la operación liderada por Washington que culminó con la captura de Nicolás Maduro.