ÚNICO MEDIO - El juez Nicolás Stegmayer dictó prisión preventiva sin plazos para Alan Martínez, de 22 años, imputado por el homicidio de Martín Sonmariva en Josefina.

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Foto: RAFAELA NOTICIAS

Este martes se realizó en los tribunales de Rafaela la audiencia imputativa contra Alan Martínez, de 22 años, acusado por el homicidio de Martín Sonmariva, ocurrido el 28 de agosto en el barrio Acapulco de la localidad de Josefina. El caso fue expuesto por el fiscal Pedro Machado, de la Unidad Fiscal de Frontera, ante el juez Nicolás Stegmayer, con la defensa a cargo del Dr. Federico Scarinci. Rafaela Noticias, único medio en la audiencia.

La acusación: una violenta secuencia armada y 25 disparos

 

 

Machado imputó a Martínez el delito de homicidio doloso agravado por el uso de arma de fuego, al describir que el acusado y otros dos hombres -aún no identificados- fueron a reclamarle a Sonmariva por una moto presuntamente robada. Esa discusión derivó en una pelea y en una golpiza, tras lo cual la víctima intentó escapar cruzando un zanjón y trepando un tejido.

Mientras huía, los agresores le disparaban con armas de fuego, en una secuencia propia de una cacería humana, con alrededor de 25 detonaciones, según testigos. Uno de esos disparos impactó en la cabeza de Sonmariva, provocando su muerte.

El fiscal sostuvo que tres testigos presenciales relataron la secuencia del crimen y señalaron directamente a Martínez como autor del disparo mortal. A ello se sumó un elemento clave: la entrega del arma a la Policía realizada por la suegra del imputado, quien es además tía de la víctima. Según la investigación, Martínez habría entregado primero el arma a su pareja para ocultarla, ésta a su madre, y luego la mujer decidió entregarla a las autoridades. Ante este cuadro probatorio, más el temor de los testigos hacia Martínez, Machado solicitó al juez la prisión preventiva.

La declaración del imputado y los planteos de la defensa

Durante la audiencia, Alan Martínez declaró, afirmando que lo ocurrido fue un enfrentamiento, no una persecución, y sostuvo que la víctima también estaba armada y que él sólo se defendió.

El defensor Dr. Federico Scarinci reforzó esa hipótesis y cuestionó los testimonios que describieron una cacería, indicando que el dermotest de la víctima dio positivo, lo cual -según su postura- sería indicio de que Sonmariva también efectuó disparos.

Además, el abogado objetó el arma secuestrada al señalar que no se corresponde con la herida mortal, y que las descripciones brindadas por los testigos “no coinciden con las características del arma entregada”. Consideró que esos puntos debilitan la acusación fiscal y pidió que se impongan medidas alternativas a la prisión preventiva.

El análisis del juez: testimonios congruentes, pericias sólidas y riesgo procesal extremo

El juez Nicolás Stegmayer sostuvo que los testimonios son congruentes y creíbles, y que la entrega del arma por parte de la suegra del imputado “es un dato contundente”. Agregó que las pericias balísticas y la autopsia presentadas por el fiscal “son consistentes con la teoría del caso”.

Sobre la hipótesis defensiva, Stegmayer consideró que no tiene asidero, ya que la evidencia indica que a Sonmariva “le estaban pegando de a tres”, y que estaba claro quién escapaba y quién perseguía: “la víctima era la que huía”.

Respecto a la posible confusión de una testigo en el color de un arma, el magistrado dijo que puede obedecer al momento de tensión y que ello no implica contradicciones. Sobre el dermotest, aclaró que su resultado “no es confirmatorio de la posesión de un arma” y es apenas “un dato de orientación”, recordando que ningún testigo vio a la víctima disparar.

Stegmayer destacó también otros factores graves:

  • el temor de testigos y familiares ante la figura de Martínez,
  • el antecedente de que el imputado intentó esconder el arma,
  • que hizo borrar cámaras de seguridad de un familiar,
  • que estuvo prófugo tres meses desde el homicidio,
  • y que fue detenido tras una persecución policial en San Francisco al intentar huir de un control.

 

El juez señaló que, ante este cuadro, existe un riesgo elevado de fuga y de entorpecimiento probatorio, y recordó que en caso de una futura condena “la pena será de cumplimiento efectivo”.

Finalmente, resolvió dictar la prisión preventiva sin plazos para Alan Martínez, aunque pidió que se avance en la investigación y recordó que a los 90 días la defensa puede pedir la revisión de la medida dictada este martes.

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