Se trata de una causa por delitos contra la propiedad ocurridos a fines de enero. Las cámaras del Centro de Monitoreo no fueron nítidas, según el Magistrado, y tampoco muestran el momento del robo.

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La audiencia se realizó en los Tribunales.

Dos hombres imputados por un hecho de robo calificado cometido contra dos empresas de la ciudad de Rafaela recuperaron la libertad, luego de una audiencia cautelar realizada en los Tribunales locales. El juez interviniente resolvió no hacer lugar al pedido de prisión preventiva solicitado por la Fiscalía, al considerar insuficientes las pruebas presentadas.

La audiencia se desarrolló en la Sala de Audiencias N° 1 del Distrito Judicial 5, y estuvo presidida por el juez Dr. Javier Bottero. El Ministerio Público de la Acusación estuvo representado por la fiscal Dr. Pedro Machado, mientras que la defensa estuvo a cargo del Dra. Victoria Romano. Los imputados fueron Lucas Oscar Cejas y Luis Miguel Scándalo.

Según la imputación fiscal, el hecho ocurrió durante la madrugada del 29 de enero de 2026, en un inmueble ubicado sobre avenida Ángela de la Casa al 1900, donde funcionan las firmas Envases Rafaela y Shuk SRL.

De acuerdo a la acusación, Cejas y Scándalo habrían actuado junto a otros dos hombres no identificados, bajo un plan común y con reparto de tareas, aprovechando la nocturnidad y la falta de vigilancia del lugar. La secuencia, siempre según la Fiscalía, se extendió aproximadamente desde las 2:39 hasta las 5:30 de la madrugada.

Durante ese lapso, se habrían producido daños en una ventana ubicada a más de dos metros de altura y en una puerta metálica del frente del inmueble, logrando el ingreso a las instalaciones. Una vez dentro, los sospechosos se habrían presentado en reiteradas oportunidades, turnándose, y retirando distintos elementos que luego trasladaron a pie y en bicicleta.

Entre los bienes denunciados como sustraídos se mencionaron herramientas, electrodomésticos, impresoras, máquinas de contar billetes, alimentos proteicos, cables, componentes eléctricos y otros elementos, pertenecientes a ambas empresas afectadas.

La Fiscalía calificó el hecho como robo calificado por ser cometido en lugar poblado y en banda, atribuyendo a los imputados el rol de coautores, con una expectativa de pena de cumplimiento efectivo.

Al fundamentar su pedido de prisión preventiva, el fiscal Machado señaló como prueba principal las imágenes captadas por cámaras del Centro de Monitoreo Urbano, donde —según indicó— se observa a los imputados junto a otros sujetos trasladando elementos sustraídos.

Agregó que, si bien durante las requisas realizadas en los domicilios no se logró recuperar lo robado, sí se secuestró ropa que coincidiría con la utilizada por los sospechosos, conforme a un informe comparativo elaborado por la Policía de Investigaciones (PDI).

El representante del MPA sostuvo además que los imputados actuaron de manera organizada, con roles diferenciados, ejercieron violencia contra la propiedad y se aprovecharon de la nocturnidad, destacando la pluralidad de víctimas, el valor de los bienes sustraídos y la existencia de riesgos procesales, entre ellos la falta de identificación del resto de los autores, la no recuperación de los elementos robados y la necesidad de resguardar testigos.

La postura de la defensa

 

 

Por su parte, la defensa se opuso al pedido de prisión preventiva y cuestionó de manera contundente la imputación. Sostuvo que la autoría no está demostrada, que no existen testigos directos, ni registros fílmicos claros que permitan identificar a los imputados ingresando o saliendo del lugar.

La defensora remarcó que el informe de cámaras data del 30 de enero, pero que las medidas policiales recién se concretaron el 5 de febrero, y objetó que no se haya realizado un allanamiento formal. También negó la existencia de un plan común o de organización previa, señalando que no hay evidencia de merodeo previo ni reparto de tareas.

Según la defensa, las imágenes solo muestran sombras y personas deambulando, sin que se observe el desapoderamiento de bienes. Indicó además que la vestimenta secuestrada es común y que los imputados viven en la zona, por lo que su presencia en cercanías del lugar no resulta determinante.

En cuanto a la situación personal, señaló que Scándalo atraviesa problemas de adicciones y busca recuperarse, mientras que Cejas no posee antecedentes penales, y subrayó que no se halló ningún elemento robado en poder de los acusados.

Durante la audiencia, Scándalo declaró que no ingresó a robar, sino que encontró algunas pertenencias dentro de una caja con objetos tirados, y explicó que suele deambular durante la noche debido a su situación personal.

La resolución judicial

Finalmente, el juez Bottero resolvió conceder la libertad de ambos imputados, al considerar que las evidencias presentadas por la Fiscalía no alcanzan el grado de certeza necesario para imponer una medida cautelar de prisión preventiva.

Entre los argumentos, el magistrado sostuvo que las imágenes de las cámaras no son nítidas, que no permiten identificar de manera clara a los imputados, y que las tomas fueron realizadas desde atrás, sin mostrar ingresos ni egresos del inmueble. También consideró que la ropa secuestrada es de uso común y que la presencia de los imputados en la zona puede resultar habitual si residen en el lugar.

La causa continuará su curso mientras se profundiza la investigación.

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