El juez Javier Bottero dispuso la prisión preventiva por 90 días de Alejandro Sebastián Ayala, un hombre que vive en el barrio Monseñor Zazpe y que se encuentra involucrado en una serie de hechos violentos ocurridos en ese sector. Por esos episodios ocurridos en los primeros días de febrero, que incluyeron balaceras y heridas de bala a un menor, hay al menos tres personas detenidas con prisión preventiva. La audiencia de medidas cautelares que presidió Bottero se realizó de manera virtual en la mañana de este domingo, con la participación de RAFAELA NOTICIAS.
Ayala integra un complejo cuadro de vínculos familiares, vecindad y enfrentamientos violentos, donde se mezclan personas de distintos apellidos pero que son hermanos o parientes entre sí, en relaciones de pareja donde las mujeres y los hijos de los grupos convivientes son también partes -a veces como víctimas, otras como victimarios- de varios hechos que han registrado en las últimas semanas.
A Ayala lo acusan dos mujeres -una de las cuales también está detenida por los episodios mencionados- que señalan haber sido víctimas del accionar del imputado. Una de ellas manifestó que en la noche del 7 de septiembre el hombre entró en su casa aprovechando que estaba la puerta sin llave, y con un arma cromada calibre 38 la amenazó con matarla a ella y a su hijo. Esta víctima está en pareja con un hombre de apellido Edelman, quien se encuentra en prisión preventiva y es medio hermano de Ayala, con quien tendría diferencias que hace algunas semanas desembocaron en un ataque a tiros.
Ayala también fue señalado como autor de otra amenaza a una mujer -que también está implicada en los hechos violentos- a la que interceptó en la vía pública. Todos viven a pocos metros unos de otros. Al imputado le hicieron allanamientos y hallaron un arma similar a la descripta por las víctimas.
Para el juez, al tomar la determinación de dictar la prisión preventiva a pedido del fiscal Guillermo Loyola -fue abogada defensora la doctora Romina Cristóbal, del Servicio Público de Defensa Penal- fue importante la necesidad de que se tome testimonio en cámara Gesell a los niños y menores que fueron testigos de estos hechos.
Al hacer uso de su derecho a la palabra, Ayala negó los hechos: "me están acusando falsamente, no tengo nada que ver, quieren ensuciarme a mi. Yo trabajo, quisieron matar a mi familia, a mi, a mis hijos. El día que dicen que entré a la casa yo estaba con mi mujer en mi casa. Yo voy al basural de Rafaela a juntar metales, vivo trabajando, no molesto a nadie. Hago trabajos de pintura, me involucran a mi pero los que hacen problemas son ellos. Ellos me cascotean, nos tiran piedras, nos molestan y yo no tengo nada que ver", insistió.