En sintonía con la decisión del gobernador Omar Perotti, y luego de un acuerdo con el Sindicato de Empleados y Obreros Municipales, el Departamento Ejecutivo rafaelino dispuso asueto para toda la administración pública provincial el 23 y 30 de diciembre.
Se trata de una medida que comprende a los dos viernes anteriores a la Navidad y el Año Nuevo, tal como viene ocurriendo años anteriores en la ciudad.
Si bien todavía no apareció la medida publicada en el Boletín Oficial, se estima que la justificación será similar a la brindada por el gobierno provincial, que había tomado la decisión para "facilitar las clásicas reuniones familiares que se realizan en dichas fechas, se estima procedente posibilitar el acercamiento de quienes, por diversas causas, se domicilian lejos de sus seres queridos".
Sin embargo, se espera que el decreto correspondiente del Intendente Castellano, incluya en su articulado alguna determinación para mantener la continuidad de los servicios municipales esenciales.