Con 34,6º de sensación térmica a las 15 de este jueves, según los datos referidos por el Servicio Meteorológico Nacional, en la siesta rafaelina se impuso la utilización de los equipos acondicionadores de aire, ventiladores y todo electrodoméstico que pudiera servir para atenuar el calor. Lo que es un problema frecuente en el verano, sucedió nuevamente: con las sobrecargas producidas por la alta demanda, más el calor ambiente, los conductores de electricidad sufren las consecuencias y fue lo que sucedió cerca de las 16 de este jueves en la zona de Alem y Güemes, en el barrio 30 de Octubre, cuando se prendió fuego un conductor de baja tensión.
A la alarma de los vecinos siguió el llamado a la EPE. Dos operarios llegaron hasta el lugar y luego de maniobrar en la subestación aérea ubicada en Alem y Ciudad de Esperanza, cortando la energía al sector del barrio 30 de Octubre dependiente de esa subestación, se procedió a subsanar el inconveniente, para reponer rápidamente el servicio.