El exconcejal y expresidente del Concejo Municipal de Rafaela, Raúl “Lalo” Bonino, presentó una nota formal ante el cuerpo legislativo local en la que cuestiona el mecanismo adoptado por los concejales de La Libertad Avanza para sortear parte de sus dietas entre escuelas y ciudadanos, y solicitó una verificación integral del procedimiento desde el punto de vista legal, administrativo y económico-financiero.
En el escrito, Bonino recuerda su paso por el Concejo y señala que durante su gestión la administración de los recursos públicos fue objeto de cuestionamientos, lo que motivó —según detalla— el fortalecimiento de los mecanismos de control, auditoría y acceso a la información pública. En ese marco, remarca que se modernizó el sitio web oficial del Concejo y se incorporó un área específica de transparencia, además de realizarse una auditoría institucional.
“Desde esa experiencia considero necesario advertir que determinados mecanismos actualmente implementados o proyectados parecen debilitar estándares de transparencia y racionalidad administrativa que demandaron años de construcción institucional”, sostiene el exfuncionario.
Cuestionamientos al mecanismo de sorteo
Bonino encuadra su planteo en la Ley Nacional N.º 27.275 de Acceso a la Información Pública y en los principios generales de la administración financiera del Estado, como legalidad, razonabilidad, eficiencia, economicidad y transparencia. A partir de ese marco, advierte que la realización de sorteos con dinero proveniente de dietas de concejales abre “serios interrogantes institucionales”.
Entre los puntos observados, enumera la ausencia de criterios objetivos y reglados para seleccionar beneficiarios, la falta de un procedimiento administrativo formal que garantice igualdad, publicidad y control, las dificultades para asegurar la trazabilidad del dinero una vez entregado y la posible vulneración de los principios de eficiencia y racionalidad en el uso de recursos públicos.
Si bien reconoce que no existe una prohibición expresa para la entrega de dinero en efectivo, aclara que ello no habilita modalidades discrecionales cuando se trata de fondos públicos y subraya que “la legalidad formal no agota las exigencias de legitimidad administrativa”.
El aspecto económico y tributario
Uno de los ejes centrales de la nota apunta al impacto económico-financiero del mecanismo elegido por los ediles libertarios. Bonino cuestiona que el sorteo se realice sobre el monto neto de la dieta y no mediante un descuento directo sobre el haber bruto.
Según argumenta, este criterio implica que los fondos ya fueron alcanzados por retenciones y deducciones, lo que reduce el impacto fiscal positivo que podría lograrse con un esquema más eficiente. En ese sentido, sostiene que se genera un menor ingreso tributario para el Concejo, una pérdida indirecta de recursos para el Estado local y, en última instancia, un perjuicio para el conjunto de los ciudadanos.
Desde su perspectiva, el descuento automático sobre el haber bruto y el reintegro directo al erario municipal sería una alternativa “claramente superior”, ya que optimiza la recaudación, elimina intermediaciones innecesarias, reduce riesgos de discrecionalidad y refuerza la trazabilidad de los fondos.
“La modalidad actualmente utilizada no solo resulta cuestionable desde el punto de vista de la transparencia, sino también desde una lógica estrictamente económica, al privilegiar un gesto político visible por sobre una solución estructuralmente más eficiente y menos onerosa para la comunidad”, afirma.
El pedido al Concejo
En el cierre de la presentación, Bonino solicita formalmente que se disponga una verificación integral y documentada de los mecanismos utilizados para los sorteos de dietas, que se evalúe su compatibilidad con la Ley de Acceso a la Información Pública y con los principios de la administración financiera, y que se consideren mecanismos alternativos basados en descuentos automáticos y reintegros directos al municipio.
“La transparencia no se agota en la intención, ni la austeridad en el gesto. Ambas requieren decisiones técnicamente sólidas, fiscalmente responsables y plenamente auditables”, concluye el ex presidente del Concejo Municipal de Rafaela.