En barrio San José, los vecinos están solicitando que se completen las obras pendientes de la gestión anterior, las cuales "fueron aprobadas por el Concejo Municipal y para las que se juntaron firmas y presentaron proyectos", comentó Marina Camuso, vicepresidenta del sector, a RAFAELA NOTICIAS. Se trata de la pavimentación de 17 cuadras y media de ripio y tierra, y de la transformación de la plazoleta de Arias y Lavalle en una plaza, trasladando la cancha de fútbol que hay allí al playón deportivo en Romitelli y Lavalle. En este último lugar se pidió la colocación de bancos y la mejora de la iluminación, sin recibir novedades hasta el momento.
Otra cuestión importante que están solicitando los vecinos de barrio San José es la realización, o al menos la planificación futura, de las cloacas. Esta obra se realizó para el nuevo hospital y para los departamentos en construcción sobre Bv. Lehmann (actualmente detenidos), pero no para el resto del barrio. "Las familias que vayan a vivir en esos departamentos tendrán cloacas, mientras que los vecinos que llevan 30 años en el barrio seguirán sin ese servicio", señaló Ariel Iribas, referente de la Comisión Vecinal. El dirigente expresó que los vecinos están dispuestos a hacer el esfuerzo de pagar por la obra, pero no han recibido ninguna respuesta del Estado hasta el momento. Iribas mencionó los perjuicios económicos que implica no contar con cloacas, como el "gasto enorme" para desagotar, dos veces por mes, los pozos negros, un servicio que muchos vecinos no pueden costear debido a la situación económica actual. "Al menos queremos alguna esperanza de que, en algún momento, se inicie la obra de cloacas, pero no hay novedades todavía", agregó.
Escasos recursos en la vecinal
Iribas también comentó que la vecinal realiza asistencia social mediante talleres, merendero, copa de leche y un ropero comunitario, lo cual acarrea muchos costos sin que el Municipio provea recursos suficientes. Además, alquilar el salón vecinal se ha complicado debido a los altos impuestos que cobran las entidades AADICAPIF y SADAIC por poner música en los eventos, que "triplica el costo del alquiler". Esta situación redujo la demanda del salón, lo que disminuye los ingresos de la vecinal. "Estamos enfrentando la problemática de que los recursos no llegan desde el Estado y estamos limitados en nuestra capacidad de generarlos por nuestros propios medios", expresó Iribas.
El dirigente también señaló que 40 chicos asisten a la Escuelita de Deportes del barrio, que necesitan guantes, medias y canilleras. "Es difícil continuar con la contención social de adolescentes para que no se vuelquen a las adicciones o a otras conductas problemáticas", manifestó. Y agregó: "La situación es crítica en lo social, deportivo, en la seguridad, y estamos esperando la respuesta del Estado".
Necesidad de un nuevo ingreso al barrio
Otro aspecto a mejorar en el barrio tiene que ver con el tránsito y la necesidad de habilitar formalmente el ingreso lateral por calle Woodgate, dado que actualmente solo se puede acceder por Lavalle. Esta arteria es de doble mano, como todas las del sector, lo que genera situaciones peligrosas, especialmente durante el ingreso y egreso al Complejo Educativo. Por ello, los vecinos solicitan un plan de ordenamiento del tránsito que incluya la presencia de inspectores y la definición de diferentes sentidos de circulación para las arterias.
Por su parte, el tesorero de la Comisión Vecinal, Walter Soto, indicó que el problema de los caballos sueltos en el barrio se va solucionando paulatinamente. Estos animales solían deambular por las calles, generando peligros para los ciudadanos.
Festejo del Día del Niño
Finalmente, a pesar de la situación crítica, la Comisión Vecinal se está organizando para celebrar el Día del Niño en la plaza del sector el domingo 31 de agosto, junto con la iglesia Centro Familiar Cristiano, a las 15 horas. Soledad Vera, presidenta del barrio, invitó a toda la ciudadanía a participar y colaborar con la donación de golosinas y otros elementos para los niños.