El mercado inmobiliario de Rafaela atraviesa un momento particular, atravesado por oportunidades de compra, alquileres elevados y un fuerte déficit habitacional. Así lo explicó el broker inmobiliario José Griglio en una entrevista con Rafaela Noticias, donde analizó qué conviene hoy: comprar, construir o alquilar.
Según Griglio, la decisión depende del “para qué” y de la disponibilidad económica de cada persona, aunque destacó que todavía existen oportunidades. “Si uno tiene disponibilidad, este es un buen momento para comprar una casa ya hecha. Los valores aún no se recuperaron y todavía hay productos a buen precio, sobre todo si se encuentra una vivienda en la zona buscada”, señaló.
En ese sentido, remarcó que las operaciones inmobiliarias continúan realizándose mayoritariamente en dólares. “El que vende quiere dólares. Puede haber pesos en el medio, pero al momento de la transacción se convierten. Hoy el mercado funciona así, con moneda dura”, explicó.
Es preciso recordar una definición reciente del presidente de la Cámara de la Construcción a nivel nacional, que sorprendió al sector: “Recomendó comprar directamente una propiedad terminada antes que adquirir un lote y construir. Es paradójico, pero hoy resulta más conveniente comprar hecho y luego refaccionar”.
Alquileres en Rafaela: récord histórico de inquilinos
Si uno pone el foco en el mercado de alquileres y en un dato que genera preocupación: el crecimiento sostenido de la cantidad de inquilinos en la ciudad. Según el relevamiento socioeconómico del año pasado, el 29,8% de los rafaelinos alquila, el porcentaje más alto de la historia local.
Para dimensionar el fenómeno, es preciso repasar la evolución: en 1998 alquilaba el 14,2% de la población; en 2005, el 19,3%; en 2013, el 23,3%; y en la actualidad, casi el 30%. En poco más de 25 años se duplicó la cantidad de inquilinos en Rafaela.
A esto se suma el déficit habitacional: más de 7.500 vecinos están inscriptos en registros de aspirantes a algún tipo de ayuda estatal para acceder a una vivienda.
Más oferta, precios “más calmos”
En cuanto a los valores, Griglio explicó que en los últimos meses aumentó la oferta de propiedades en alquiler, lo que ayudó a estabilizar los precios. “Con la derogación de la Ley de Alquileres volvió la libertad de negociación y muchos propietarios regresaron al mercado. Hoy hay más departamentos y casas disponibles, y eso equilibra los valores”, indicó.
Actualmente, un departamento pequeño puede conseguirse desde los 350 mil pesos, mientras que una vivienda de dos dormitorios con cochera ronda entre 800 mil y un millón de pesos, dependiendo de la ubicación, calidad y servicios. Las actualizaciones suelen realizarse por IPC o ICL, de forma trimestral o cuatrimestral, con aumentos que acompañan la inflación.
Salarios insuficientes, alquileres asfixiantes y créditos que aún no generan confianza
Más allá de que hoy exista una mayor oferta de casas y departamentos en alquiler, el verdadero cuello de botella del mercado inmobiliario en Rafaela parece estar en el poder adquisitivo. Un trabajador puede estar ganando entre un millón y un millón doscientos mil pesos y destinar entre 300 mil y 500 mil pesos para alquilar una vivienda pequeña, con pocas comodidades. Si busca algo de dos habitaciones, el valor ya se acerca a los 800 mil pesos mensuales.
La pregunta es inevitable: ¿cómo se vive el resto del mes con ese remanente? A los alquileres se les suman los gastos fijos de servicios, alimentación, transporte y necesidades básicas. En ese esquema, la vivienda se lleva una porción cada vez mayor del ingreso y deja a muchas familias en una situación de permanente vulnerabilidad económica.
Si bien el crédito hipotecario volvió a aparecer en el mercado, todavía no logra consolidarse como una opción real para la mayoría. Las tasas, las condiciones y, sobre todo, la falta de confianza tras años de inestabilidad económica hacen que muchas familias duden antes de comprometerse a un préstamo a 20 o 30 años. Mientras esa confianza no se recupere, el alquiler seguirá siendo la única alternativa para miles de rafaelinos.