En un contexto de incertidumbre para los adultos mayores, el municipio de Rafaela decidió intervenir de manera directa para evitar el cierre de las actividades en el Centro de Jubilados. Ante la falta de respuestas y financiamiento por parte de PAMI, el gobierno local confirmó que se hará cargo del pago de los sueldos de los profesores, asegurando que cientos de personas puedan seguir asistiendo a sus talleres diarios.
Rafaela Noticias dialogó con Romina Taboro, profesora y referente del centro, y Gabriel Benítez, coordinador de la Subsecretaría de Deportes, quienes brindaron detalles sobre este acuerdo que lleva tranquilidad a la institución de más de 50 años de vida.
La situación era crítica: el Centro de Jubilados no lograba hacer frente a los gastos de los profesionales debido a la falta de cumplimiento en los pagos por parte de la obra social nacional. Ante este panorama, el municipio absorbió a cuatro profesores que se suman a los dos que ya dependían de la administración local. "Recibimos un subsidio de parte de la Municipalidad de Rafaela. Estoy peleando para que el centro no cierre y vamos a continuar con total normalidad", expresó Taboro.
Por su parte, Gabriel Benítez explicó que la decisión política del intendente fue "tomar cartas en el asunto" frente a la falta de respuesta de un organismo nacional. En concreto, el municipio absorbió a cuatro profesores que se suman a los dos que ya dependían de la administración local, asegurando así la estabilidad laboral y la prestación del servicio.
"Es nuestro lugar de encuentro": la voz de los jubilados
Para quienes asisten a diario, la posibilidad del cierre representaba una pérdida irreparable, no solo por la actividad física sino por el vínculo humano. "Es un grupo hermoso, somos todos compañeros y amigos; festejamos los cumpleaños una vez por mes", relató una de las alumnas de los talleres de gimnasia y memoria. Otros asistentes destacaron que la práctica es fundamental para su salud, mencionando que muchos llegan por prescripción médica: "No es solo por las articulaciones, que nos hace muy bien, sino por la distracción para la mente. Si esto se cerraba iba a ser un problema lamentable, porque por la edad y por los costos no podemos ir a un gimnasio común". Incluso los pocos hombres que participan del grupo resaltaron la unión y el esfuerzo que hicieron el año pasado, organizando eventos como "té-bingos" para recaudar fondos y ayudar a pagar los sueldos cuando los pagos de PAMI no llegaban.
El impacto de esta medida trasciende lo económico. El centro recibe diariamente a entre 200 y 300 personas que encuentran allí un refugio contra la soledad. Taboro relató que muchos asistentes llegan buscando contención frente a procesos depresivos, encontrando en los talleres un grupo de pertenencia fundamental para su salud mental. Además de las actividades físicas, el espacio mantiene su oferta de talleres de memoria, coro, yoga y servicios de enfermería y pedicuría, estos últimos sostenidos momentáneamente con fondos propios y donaciones de la comunidad.
Desde la institución recordaron que las actividades son gratuitas y están abiertas a todos los jubilados de la ciudad. Asimismo, Benítez destacó que la asistencia a estos talleres es un requisito para quienes deseen inscribirse en los viajes recreativos organizados por el área de Deportes municipal. "Este es un espacio de encuentro que no debemos perder", concluyó el funcionario, ratificando el compromiso de que la "Casa del Jubilado" siga siendo un pilar activo de la sociedad rafaelina.