En una actividad realizada en el Museo Histórico de Rafaela, el investigador y profesor de historia Gustavo Robert encabezó la entrega de una medalla representativa de la actual logia “Hija de Garibaldi”, como parte de una iniciativa orientada a rescatar y visibilizar parte del patrimonio histórico local.
Según explicó Robert, la pieza pertenece a la logia vigente, heredera de una organización fundada en 1895 en la ciudad, y su entrega busca poner en valor la presencia y el aporte de la masonería en los orígenes de Rafaela. “Hay muchos apellidos masónicos muy conocidos en la ciudad, incluso presentes en nombres de calles, que formaron parte de esa historia”, señaló.
Radicado actualmente en Villa General Belgrano, Robert tiene una extensa trayectoria vinculada a la investigación histórica y a la docencia. Nacido y criado en Rafaela, destacó que su vínculo con la ciudad fue determinante para ser convocado por la logia para representar este acto. “Soy una persona conocida acá y me pidieron que venga a hacer entrega de la medalla”, indicó.
Durante la entrevista, también se refirió a la evolución de la masonería y su funcionamiento actual. En ese sentido, aclaró que se trata de una organización que mantiene ciertos niveles de reserva, aunque no de secreto absoluto. “Nosotros hablamos de discreción. Hay aspectos que se resguardan, como los grados o las deliberaciones, pero cualquier persona puede decir que es masón”, explicó.
Asimismo, detalló que la masonería se define como una escuela filosófica basada en la formación individual. “Trabaja sobre símbolos que apuntan a mejorar a la persona, a formar ciudadanos con valores, con conducta recta, en todos los ámbitos de la vida”, expresó.
Roberts también contextualizó históricamente esa discreción, vinculándola a persecuciones sufridas por masones en distintos períodos y países. “Las dictaduras y los regímenes autoritarios siempre persiguieron a los librepensadores”, sostuvo.
Por último, al referirse al impacto de la masonería en Rafaela, destacó la participación de sus miembros en distintas instituciones y espacios clave del desarrollo local. “Hubo masones en asociaciones, clubes, entidades y hasta en la construcción de la catedral. Muchos fueron personas muy respetadas que hicieron un gran aporte a la ciudad”, afirmó.