El sector presentaba perforaciones producto de más de 10 años de desuso, que generaban la acumulación de escombros, humedad persistente, falta total de mantenimiento y un importante deterioro producto del paso del tiempo y la ausencia de intervenciones. Además, se evidenciaban filtraciones, suciedad generalizada y sectores inutilizables, lo que impedía cualquier tipo de aprovechamiento del espacio.
Este panorama reflejaba años de desuso y desatención, convirtiendo a los sótanos en un área degradada y sin valor funcional para la comunidad.
A partir de esta situación, el municipio avanzó con una recuperación integral, con el objetivo de poner en valor este patrimonio y reintegrarlo al uso público.