Durante el fin de semana, vecinos de Rafaela manifestaron su malestar por el estado de una obra de pavimentación en bulevar Hipólito Yrigoyen, donde las lluvias generaron acumulación de agua y complicaciones para circular. Los reclamos se centraron en el tramo que se ubica frente a la planta de Aguas Santafesinas, donde frentistas aseguraron que el anegamiento les impide ingresar o salir de sus viviendas con normalidad.
La situación se da en el marco de los trabajos que también incluyen intervenciones en avenida Muriel. Ante esta situación, el secretario de Infraestructura, Nicolás Asencio, explicó que el problema responde al estado actual de la obra y aseguró que se trata de una situación transitoria.
Según detalló, en ese sector se está ejecutando el sistema de desagüe, pero aún no se encuentra conectado, lo que provoca que el agua quede acumulada en la calzada. “El desagüe quedó más arriba que la calle y no está conectado todavía. Se hizo un tapón para poder trabajar y eso genera que el agua no tenga salida”, indicó el funcionario.
Además, señaló que la mano donde se ubican los frentistas quedó momentáneamente más baja, lo que favorece la acumulación. Asencio remarcó que los trabajos avanzan en otros sectores y que las demoras registradas se vinculan en parte a las condiciones climáticas, que afectan tanto a los vecinos como al ritmo de obra.
En ese sentido, adelantó que recientemente se aprobó una modificación del proyecto que incluye la construcción de bocacalles en los accesos a los barrios Brigadier López y el Bosque, además de cordón cuneta en ambos lados y en el cantero central, con el objetivo de mejorar el escurrimiento del agua y evitar este tipo de inconvenientes a futuro.
“El clima nos perjudica a todos. Entendemos el reclamo de los vecinos, pero es algo temporal que se va a resolver en el corto plazo”, sostuvo.
Mantenimiento del tránsito pesado
En paralelo, el funcionario también fue consultado por el estado del camino de desvío del tránsito pesado, que suele presentar dificultades durante los días de lluvia. Al respecto, indicó que el Municipio reforzó las tareas de mantenimiento con aporte de ripio, tras normalizarse la provisión del material que había estado demorada por inconvenientes logísticos.
Según explicó, actualmente se realizan trabajos de repaso con maquinaria municipal los días sábados —e incluso algunos domingos— con el objetivo de sostener el camino en mejores condiciones. “Antes lo hacíamos cada 45 días, ahora achicamos la frecuencia porque con las lluvias se complica más”, señaló.
No obstante, reconoció que las condiciones no son óptimas y que la demanda supera la capacidad operativa disponible, aunque destacó que la situación mejoró respecto a períodos anteriores.