En medio de las críticas por el costo de la obra de pavimentación en Rafaela, el concejal del PJ Juan Senn planteó la necesidad de revisar de manera urgente la ordenanza vigente y reclamó al Ejecutivo municipal que extienda los plazos del registro de oposición para evitar mayores complicaciones a los frentistas.
Este jueves por la mañana, en la sesión ordinaria, el justicialismo no pudo tratar sobre tablas los proyectos ingresados para modificar mencionada ordenanza.
En diálogo con Rafaela Noticias, el edil recordó que la normativa fue aprobada el año pasado sin el acompañamiento del justicialismo en algunos puntos clave, especialmente en lo referido al esquema de financiamiento. “Se pretende cobrar la obra en cinco años, cuando su ejecución demandará entre ocho y diez. Eso genera incertidumbre en el vecino”, explicó. En ese sentido, remarcó que desde su bloque habían propuesto ampliar la cantidad de cuotas y contemplar condiciones especiales para jubilados, pensionados y personas en situación vulnerable.
Senn señaló que los montos actuales resultan difíciles de afrontar para muchas familias y advirtió que el esquema vigente “rompe el equilibrio” entre el aporte del Estado y el esfuerzo del contribuyente. Además, cuestionó que el proyecto no brinde garantías claras sobre los tiempos de ejecución de las obras.
En cuanto al registro de oposición, el concejal sostuvo que uno de los principales problemas es que se aplica sobre la totalidad del plan y no por sectores. Por ello, propuso segmentarlo por barrios y diferenciar entre obras nuevas y repavimentación. “El vecino tiene que poder decidir sobre la obra en su zona, no sobre un plan general”, afirmó.
También vinculó el deterioro actual de muchas calles con la falta de mantenimiento en los últimos años. “Se dejó de hacer el plan de bacheo y eso aceleró el desgaste, llevando a que hoy muchas cuadras necesiten repavimentación completa”, indicó.
Respecto a las cuadras ya pavimentadas que fueron incluidas en el nuevo plan, Senn cuestionó que no se haya consultado previamente a los vecinos. “Nos dijeron que sí habían hablado, pero cuando vamos a los barrios nos dicen que nadie los convocó. Eso genera un problema de confianza”, sostuvo.
En este contexto, el concejal insistió en que el intendente debe tomar una medida inmediata. “Tiene que sacar un decreto para posponer el plazo o ampliar el registro de oposición. Si no, muchos vecinos pueden quedar atados a una deuda que no quieren asumir”, advirtió.
Por otro lado, rechazó el argumento del Ejecutivo sobre que extender los plazos de pago demoraría la ejecución de la obra. Según explicó, la capacidad operativa del municipio es limitada y no permitiría avanzar al ritmo planteado. “No hay forma de hacer más de 20 o 30 cuadras por año, por lo que la obra llevará varios años. Entonces, el esquema de pago debe adaptarse a esa realidad”, expresó.
En una mirada más general, Senn consideró que el plan actual es “excesivamente ambicioso” para las posibilidades de la gestión. “Se quiso hacer algo faraónico que no está al alcance”, afirmó, y agregó que incluso los costos para los frentistas resultan similares a los de una obra privada.
Finalmente, el edil dejó en claro que el justicialismo no se opone al plan de pavimentación, pero sí reclama modificaciones para hacerlo viable. “La obra la tiene que pagar el frentista, pero el Estado debe acompañar, gestionar recursos y garantizar condiciones razonables. Si no, lo único que se hace es trasladar el problema al vecino”, concluyó.