Uno de los reclamos más recurrentes es el estado de las calles y la iluminación. “Pedimos más iluminación sobre calle Las Heras, que es una arteria oscura, pero el municipio nos propuso otras zonas y allí colocaron luces LED”, explicó. También se instalaron luminarias en calles internas y en zonas escolares.
Otro de los problemas es el estado del arbolado urbano: “Tenemos árboles muy viejos, de más de 60 años. Las raíces ya están rompiendo caños de gas. Es un tema serio”. A eso se suma la presión baja de agua y la preocupación por el costo de futuras obras de pavimentación: “Hay una propuesta para repavimentar, pero los vecinos tienen que pagarla. Y en un barrio donde el 60% de la gente es jubilada, eso es un problema”, alertó.
En cuanto a la seguridad, reconoció que hay presencia policial, pero que no alcanza: “La policía pasa, pero un robo dura segundos. Lo que necesitamos es una respuesta rápida del 911 y más conciencia para que los vecinos hagan la denuncia”. También adelantó que el próximo 6 de agosto mantendrán una reunión con el Comando Unificado para abordar esta problemática.
Finalmente, valoró el esfuerzo local: “Todo el mantenimiento de la vecinal lo hacemos nosotros. No alquilamos para eventos y no recibimos talleres municipales. Nos financiamos con talleres particulares y el aporte de los vecinos”.