En un encuentro con referentes vecinales, el secretario de Obras Públicas de la Municipalidad de Rafaela, Nicolás Asensio, brindó precisiones sobre el alcance del Plan de Pavimentación, su lógica de ejecución y, especialmente, el sistema de cobro que generó dudas en distintos barrios.
El funcionario explicó que el programa actual es uno de los más ambiciosos de los últimos años y alcanza un total de 260 cuadras. De ese número, 160 corresponden a una ordenanza previa vigente entre 2020 y 2023 que no había llegado a ejecutarse por el contexto macroeconómico, mientras que otras 80 cuadras están destinadas a repavimentación de sectores muy deteriorados, en muchos casos con más de 40 años de antigüedad. A ese esquema se sumaron 20 cuadras adicionales que surgieron a partir de recorridas barriales y pedidos puntuales de vecinos. Según indicó, se decidió respetar las cuadras ya contempladas originalmente “por una cuestión de ética”, aun cuando algunas intervenciones ya se habían concretado de manera privada.
Uno de los ejes centrales de la reunión fue el sistema de cobro, que viene generando sorpresa en distintos sectores. Asensio aclaró que el cálculo no se realiza únicamente en función del frente de cada propiedad, sino que incorpora también la superficie del lote mediante un sistema de triangulación. Esto implica que el costo se distribuye según el beneficio que recibe cada inmueble, por lo que puede haber vecinos que no viven sobre la cuadra intervenida pero igualmente deban abonar una parte de la obra. En ese sentido, explicó que dos propiedades con el mismo frente pueden pagar montos distintos dependiendo de su superficie y ubicación dentro del área de influencia.
En relación a los valores, el secretario fue enfático al señalar que el pavimento es la obra más costosa que ejecuta el municipio. Detalló que el precio del hormigón H30 supera los 200 mil pesos por metro cúbico y que una cuadra tipo, de 100 metros de largo por 8,40 de ancho, tiene un costo cercano a los 84 millones de pesos. Aclaró además que el valor final no se compone únicamente por el material, sino también por la mano de obra, el uso de maquinaria, combustibles, mantenimiento y otros insumos necesarios para llevar adelante la obra.
En cuanto a las formas de pago, el plan contempla la posibilidad de abonar al contado, con beneficios también si se divide en hasta tres cuotas, o bien acceder a un esquema de financiación en 60 cuotas, que es el más utilizado. En este último caso, los montos se actualizan de manera semestral, siguiendo el mecanismo habitual de las contribuciones por mejoras.
Durante la exposición, Asensio también reconoció que se detectaron errores en algunas liquidaciones, particularmente en la división de ciertas cuadras, lo que derivó en casos de montos duplicados. Indicó que se realizaron miles de liquidaciones que debieron ser revisadas y pidió a los vecinalistas que colaboren en la difusión de la información y en la explicación a los vecinos, ante la gran cantidad de consultas generadas.
Otro de los cambios destacados es la eliminación del sistema de sorteo para definir las cuadras a intervenir. En su lugar, el municipio optó por un criterio basado en la disponibilidad de recursos, con el objetivo de garantizar continuidad en las obras. “La única forma de que pueda funcionar este plan es teniendo fondos en la cuenta del pavimento”, sostuvo.
Finalmente, el funcionario remarcó la necesidad de avanzar en la repavimentación de calles que ya no pueden sostenerse con arreglos parciales, debido al deterioro de su estructura. En esos casos, explicó, resulta imprescindible rehacer completamente la calzada, lo que implica nuevos costos pero también soluciones más duraderas.
Si bien desde el Ejecutivo aseguran que el esquema se mantiene dentro de las ordenanzas vigentes, la falta de información inicial generó confusión y malestar en algunos barrios. El desafío, ahora, será lograr que estos criterios técnicos puedan ser comprendidos por los vecinos en un contexto donde el costo del pavimento y su financiamiento ocupan un lugar central en la discusión pública.