En medio del debate por el plan de pavimentación impulsado por el Municipio, la concejal del bloque justicialista, María Paz Caruso, expresó reparos sobre la iniciativa y adelantó que presentarán modificaciones para hacerla “más accesible y consensuada” con los vecinos.
Uno de los principales cuestionamientos está vinculado al esquema de financiamiento. Según detalló, el costo de una cuadra ronda los 84 millones de pesos, monto que se divide entre los frentistas. En ese marco, advirtió que el plazo actual de 60 cuotas resulta insuficiente frente a la extensión del plan: “Es un plan a hacerse en 8 años y 60 cuotas son 4 o 5 años”, explicó.
Caruso recordó que esta postura ya había sido planteada por su bloque durante el tratamiento de la ordenanza, aunque no prosperó. “Nosotros ahí habíamos propuesto 120 cuotas, eso se perdió”, señaló, y ahora impulsan una alternativa intermedia: “Proponemos que sean 96 cuotas y que después los casos especiales se dupliquen”.
Otro de los ejes de crítica es la falta de información hacia los vecinos. “Faltó información y creo que es lo que plantean los vecinos, que llegan con mucha incertidumbre y dudas”, sostuvo, y remarcó que muchos contribuyentes se enteraron del alcance del plan recién al recibir la boleta en sus domicilios: “La gente se termina de enterar cuando le llega la boleta”.
Además, mencionó situaciones puntuales que generaron malestar, como vecinos que recibieron cargos por obras que no habían solicitado: “Hay vecinos que nos plantearon que no tienen problemas con su sector, que nunca habían hecho el pedido de la repavimentación, igualmente les llegaron las boletas”.
En ese sentido, la concejal insistió en la necesidad de fortalecer el diálogo previo a la ejecución: “Estamos todos de acuerdo en que el plan tiene que hacerse, pero tenía que ser con un consenso previo”.
También cuestionó el criterio de avance de las obras, que prioriza a los sectores con mayor capacidad de pago. “Pedimos cambios en cómo debería ser el orden de la obra, no pensar solamente en los que pagan”, afirmó, y propuso retomar el sistema de sorteo utilizado anteriormente.
Otro punto observado es el mecanismo del registro de oposición, que actualmente contempla a todos los catastros como un único conjunto. “Nosotros dijimos que sea por zona, tal vez por calles para pavimentar y repavimentar”, explicó.
Caruso también hizo foco en la confusión generada por errores en la comunicación oficial y cambios en las fechas: “La notificación formal decía que abría el 6 de abril, pero se postergó y mucha gente no lo sabía”. A esto se suman inconsistencias en las boletas: “Tiene un error la boleta que les llegó, diciendo que la obra se va a licitar, y eso genera más confusión”.
En cuanto al impacto económico, advirtió sobre la preocupación de los vecinos frente a los montos: “Generó mucha angustia esa boleta con esos valores y esa falta de información”. Y agregó un punto crítico sobre los plazos de ejecución: “Puede pasar que una persona termine de pagar sus 60 cuotas en 5 años y la obra le llegue en 3 años más. Nunca se vio algo así”.
Finalmente, la edil remarcó que las propuestas del bloque se basan en la situación financiera del Municipio, que consideran sólida: “Los últimos números muestran que está bien la recaudación municipal, hay superávit”, indicó, y concluyó: “La gente quiere pagar, quiere el plan de pavimento, pero necesita ciertas contemplaciones y seguridades”.
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