En el Día de los Bomberos Voluntarios -2 de junio-, Rafaela Noticias dialogó con Miguel Gómez, presidente de la comisión directiva, y Andrés Baldessari, jefe del cuerpo activo. Ambos expresaron la necesidad urgente de que el municipio sostenga una ordenanza clave para el funcionamiento del cuartel, cuyo vencimiento será en diciembre.
Se trata del aporte no reintegrable que la Municipalidad otorga a la agrupación: es el 0,50% del monto recaudado en concepto de Tasa General de Inmuebles y Derecho de Registro e Inspección.
Con el correr de los días, esta semana ingresó al Concejo Municipal la modificación de la ordenanza, propuesta por el propio presidente Lisandro Mársico, para que dicho aporte sea de forma permanente y no deba renovarse cada dos años –como ha sucedido en las últimas ocasiones–. En otras palabras, que la normativa no tenga vencimiento.
“Con ese dinero subsistimos”, había afirmado Gómez a este medio, agregando además que no piden que el monto se eleve.
El 0,50% se utiliza para la compra de equipamiento, materiales, equipos de vestuario y demás elementos destinados a la lucha contra el fuego y la protección civil de la población, “como así también a la conservación y mantenimiento en perfecto estado y condiciones de uso de los mismos”.
Que l mantenimiento en general del Cuartel comprende:
- Flota de rescate y combate al fuego: cada autobomba, cada vehículo de rescate, no es un simple camión; es una inversión de más de $200.000.000 (doscientos millones de pesos), diseñada para soportar infiernos, con sistemas hidráulicos de precisión y equipos de comunicación vitales. Su mantenimiento es constante, especializado y exorbitante.
- Equipamiento de Protección Personal (EPP): un traje estructural completo que debe resistir temperaturas de cientos de grados, un equipo de respiración autónomo (ERA) que filtra el aire tóxico por minutos precisos, o un casco que absorbe impactos brutales.
- Estos no son artículos comunes. Son tecnología de punta, homologados bajo las más rigurosas normas internacionales (NFPA, EN), que garantizan que el bombero que entra en un incendio, salga. Cada Equipo de Respiración Autónoma (ERA) tiene un costo superior a $8.000.000 (ocho millones de pesos). Un traje estructural completo (pantalón, chaquetón, casco, guantes y botas) supera los $6.000.000 (seis millones de pesos). Y estos equipos tienen una vida útil limitada, deben ser repuestos constantemente.
- Capacitación de vanguardia: las emergencias evolucionan, y los bomberos voluntarios también deben hacerlo, profesionalizándose y capacitándose, estar en constante formación. Los cursos de especialización en rescate vehicular, materiales peligrosos, trauma, buceo o estructuras colapsadas no son baratos, e implican instructores de primer nivel y materiales complejos. Un curso de rescate en altura puede implicar una inversión de cientos de miles de pesos por bombero. Es la diferencia entre una situación controlada y una catástrofe.
- Consumos y Mantenimiento Esenciales: operar un cuartel, unidades rodando y equipos en constante uso, genera gastos fijos colosales. Combustible (decenas de miles de litros al año), luz, agua, gas, telefonía, seguros para los integrantes del Cuerpo y el mantenimiento de la sede alquilada.
- Herramientas de Precisión: mandíbulas de la vida, extintores avanzados: desde mangueras de alta presión (cada tramo puede costar más de $1.000.000), hasta herramientas hidráulicas de corte y expansión (“mandíbulas de la vida”), cuyo valor supera los $50.000.000, espumas extintoras de última generación, y balizas de señalización, resultan ser todos elementos vitales.