En la jornada de este viernes se desarrolló en Rafaela un simulacro de incidente con materiales peligrosos, en un formato distinto al habitual, que puso el foco en la toma de decisiones y la respuesta de los equipos ante situaciones de crisis.
El responsable de Protección Civil, Diego Álvarez, explicó que se trató de un “simulacro de gabinete”, es decir, un ejercicio teórico en el que se analizan distintos escenarios posibles. “Es una forma nueva de trabajo que estamos comenzando. Lo que hacemos es trabajarlo en papel para, en un hipotético caso, ir evaluando las diferentes situaciones y cómo reacciona cada servicio”, detalló.
A diferencia de otros simulacros más operativos, este apuntó a lo psicológico y a la capacidad de reacción frente a la información en tiempo real. “Estamos inyectándole cuestiones psicológicas y de incidencia, donde empezamos a trabajar cómo afecta la información que va llegando a cada uno de los servicios”, señaló.
Del ejercicio participaron múltiples áreas que actúan ante emergencias, entre ellas fuerzas de seguridad, servicios de salud, monitoreo, bomberos y organismos provinciales. “Estamos trabajando con todos los servicios de la ciudad, los primeros respondientes, y también con el apoyo de Protección Civil de la provincia”, agregó.
Álvarez subrayó que el objetivo no fue evaluar la operatividad en la calle, sino el proceso de toma de decisiones. “Más que ver la cuestión operativa, lo que buscamos es cómo la gente reacciona y empieza a pensar en las diferentes situaciones. Trabajamos sobre la cuestión intelectual y los nervios de cada uno”, explicó.
En cuanto al rol de la comunidad, remarcó la importancia de no interferir en este tipo de situaciones. “La gente tiene que entender que quienes están trabajando ya tienen roles definidos y son ellos los que van a dar las indicaciones. El vecino no debe entorpecer”, sostuvo, especialmente en casos complejos como los que involucran sustancias peligrosas o múltiples víctimas.
El funcionario también hizo referencia a un desafío creciente: la circulación de información errónea. “Hoy hay que convivir con las fake news, que generan pánico en la gente. Los equipos también tienen que aprender a trabajar con ese nivel de presión”, advirtió.
Finalmente, destacó el compromiso de los participantes y el saldo positivo del ejercicio. “Tenemos más de 70 personas trabajando y eso demuestra la responsabilidad de capacitarse para algo que ojalá nunca suceda. Hubo cosas para mejorar, pero la respuesta de los servicios es lo más importante”, concluyó.