En cinco años el servicio de remises en Rafaela perdió 110 móviles y pasó de siete a cuatro agencias, con otra a punto de cerrar. Dos firmas concentran más del 80% del parque.

Seguir en
Con menos móviles, menos agencias y un 86 por ciento del parque concentrado en dos empresas. Foto: IA

En enero de 2016 funcionaban 6 agencias de remises en Rafaela con 272 móviles. Cinco años después, en enero de 2021, el sistema había crecido levemente hasta alcanzar 7 agencias y 288 unidades. Sin embargo, en enero de 2026 el escenario es muy distinto: solo quedan 4 agencias (una ya inició la baja por lo que quedarán 3) y 178 móviles habilitados.

La caída entre 2021 y 2026 es de 110 unidades, lo que representa una reducción del 38,2 por ciento. Si la comparación se hace contra 2016, el sistema perdió 94 móviles en una década. También disminuyó la cantidad de empresas: de siete agencias activas hace cinco años a cuatro en la actualidad, con una que está por cerrar, por lo que quedarán 3.

 

 

 

 

 

 

 

Se trata de Fénix, que hasta enero de 2026 contaba con 15 móviles, pero durante febrero inició los trámites administrativos para darse de baja. Según pudo saber este medio, a fines de enero se registraron varias bajas de esta firma, en un contexto atravesado por la entrada en vigencia de la nueva ordenanza que exige como mínimo 10 móviles para funcionar. Con la salida de Fénix, el esquema queda conformado por Stylo Renovado con 96 móviles, Pronto City con 57 y La Nueva con 10 unidades, esta última en el límite mínimo exigido para poder operar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La distribución actual deja en evidencia una fuerte concentración del parque automotor en dos firmas, mientras la restante opera con un margen muy ajustado. El mercado, que hace pocos años contaba con más actores y mayor dispersión de unidades, muestra hoy una tendencia a concentrarse. En términos concretos, Stylo Renovado y Pronto City reúnen 153 de los 178 móviles activos, es decir, el 86 por ciento del total del sistema. Solo Stylo concentra 96 unidades, lo que equivale a aproximadamente el 54 por ciento del parque automotor vigente en la ciudad. Esto implica que más de la mitad de los remises habilitados dependen de una sola empresa, mientras que la tercera agencia en actividad apenas alcanza el 5,6 por ciento del total, con 10 móviles.

 

 

 

 

 

 

 

En este contexto comenzó a regir un nuevo marco regulatorio aprobado en diciembre pasado por el Concejo Municipal, que reemplaza a la Ordenanza N° 3.338, vigente desde junio del año 2000 y modificada parcialmente en distintas oportunidades. La actualización normativa se dio en un escenario atravesado por la aparición de plataformas digitales como DIDI, que generaron tensión en el sector tradicional.

Uno de los cambios más visibles es la ampliación de la antigüedad máxima permitida para los vehículos. La normativa anterior fijaba un tope de diez años, con excepciones transitorias que habían llevado ese límite a doce. La nueva ordenanza permite unidades de hasta quince años, contados al 31 de diciembre de cada año. En términos prácticos, se amplía en un 50 por ciento la vida útil admitida dentro del sistema, lo que reduce la presión para renovar vehículos y puede facilitar la permanencia de titulares que de otro modo deberían dejar la actividad.

Se mantienen exigencias como el color blanco y el mínimo de cuatro puertas, pero ahora se admite el uso de láminas de oscurecimiento de hasta un 30 por ciento, algo que antes estaba expresamente prohibido.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

También se modificó el régimen de controles. La ordenanza original establecía revisiones técnicas y de higiene cada cuatro meses; luego se pasó a seis meses y ahora el nuevo esquema fija habilitaciones anuales, exigiendo además la Revisión Técnica Obligatoria vigente conforme a la Ley Nacional de Tránsito. Esto implica una reducción en la frecuencia de inspecciones administrativas.

En cuanto a los conductores, continúan requisitos como la licencia profesional Clase D y el certificado de buena conducta, pero se incorporan nuevas condiciones, como contar con libre deuda por infracciones de tránsito. A diferencia del régimen anterior, ya no se menciona un límite máximo de edad en los 70 años ni la obligación de presentar aptos médicos semestrales a partir de los 60 años; todo queda supeditado a mantener la licencia profesional vigente. También se eliminó la libreta sanitaria hospitalaria. La exigencia de estar al día con impuestos nacionales, provinciales y municipales, que figuraba en la norma anterior, ya no aparece expresamente en el nuevo texto.

En el plano empresarial, uno de los cambios más significativos es el mínimo de unidades para operar como agencia. La ordenanza anterior permitía funcionar con cinco autos; la nueva exige un piso de diez. Si bien esta medida busca evitar estructuras demasiado pequeñas o inestables, en la práctica eleva la barrera de ingreso para nuevas empresas y deja a algunas firmas actuales al límite de su continuidad.

En materia de infraestructura, en cambio, se redujeron exigencias. Antes se requería una playa de estacionamiento con capacidad para al menos el 60 por ciento de la flota; ahora el requisito baja al 10 por ciento, manteniéndose la obligación de contar con sala de espera, baño y condiciones edilicias adecuadas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Otro cambio estructural es la incorporación formal de plataformas electrónicas para la intermediación del servicio. Mientras que la ordenanza del 2000 solo contemplaba contratación telefónica, radial o presencial, el nuevo texto habilita expresamente el uso de aplicaciones digitales, aunque mantiene a las agencias como únicas autorizadas para prestar el servicio. Además, ya no se obliga a las empresas a brindar servicio las 24 horas todos los días del año, sino que deberán hacerlo según las necesidades de los usuarios.

Con menos móviles, menos agencias y un 86 por ciento del parque concentrado en dos empresas, el sistema de remises de Rafaela atraviesa una etapa de transición. La nueva ordenanza combina flexibilizaciones que podrían facilitar la permanencia y eventual incorporación de unidades, con exigencias más estrictas en materia de cantidad mínima de autos por empresa.

El interrogante es si este nuevo marco servirá para revitalizar el mercado y atraer nuevos actores o si, por el contrario, terminará consolidando un esquema más concentrado, en un contexto donde los números ya muestran una reducción significativa del servicio respecto de los años anteriores.

Seguí las noticias de Radio Mitre Santa Fe en Google News Seguinos en Google News