Finalizó la limpieza de la cisterna del acueducto Esperanza–Rafaela, ubicada en la zona de Nuevo Torino, y el servicio de agua potable quedó restablecido en las ciudades de Rafaela y Pilar.
Los trabajos comenzaron el sábado como parte del plan de mantenimiento preventivo que la empresa realiza periódicamente para optimizar el sistema de abastecimiento regional. Durante la jornada, el suministro estuvo interrumpido en ambas localidades.
El servicio ya se encuentra normalizado, aunque puede registrarse baja presión o turbiedad temporal, por lo que recomiendan dejar correr el agua unos minutos hasta que recupere su aspecto habitual.
Estas tareas forman parte de las acciones que la empresa lleva adelante para garantizar la calidad y eficiencia del servicio en toda la región.