Con capacidad inicial para seis personas, el primer refugio para personas en situación de calle de la ciudad ya funciona en el barrio Mora. El espacio fue creado por el Municipio de Rafaela y está destinado a brindar contención, abrigo, alimentación y acompañamiento integral a quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad extrema.
Actualmente, el refugio aloja a cuatro varones de entre 18 y 52 años, aunque su capacidad total es de seis personas. La atención se realiza de forma articulada con diversas áreas municipales, como la Guardia Social, el Hospital Jaime Ferré y el Dispositivo Integral de Abordaje Territorial (DIAT), que trabaja específicamente con personas con consumos problemáticos.
Una rutina que busca dignificar
Según explicaron Marcia Molina y Lorena Meternich —integrantes del equipo municipal a cargo del dispositivo—, las personas ingresan al refugio entre las 19 y las 21 hs. Al llegar, toman una merienda, acceden a espacios de higiene personal, cenan y luego descansan. Por la mañana, desayunan y se retiran entre las 7 y 8 hs. Además de la rutina diaria, el equipo brinda contención emocional y realiza un acompañamiento cercano, escuchando historias de vida y promoviendo la construcción de un proyecto personal.
“La situación de calle requiere otros códigos para sobrevivir. En el refugio ellos encuentran un lugar de contención, de escucha, donde pueden empezar a verse en un futuro”, señaló Meternich. A esto se suma un abordaje interdisciplinario que incluye un chequeo de salud inicial y entrevistas personales realizadas por trabajadores sociales y profesionales del área legal, que permiten identificar vínculos familiares o problemáticas que puedan abordarse antes de ingresar al dispositivo.
Un trabajo articulado para revertir la exclusión
El ingreso al refugio no es automático. Se realiza una evaluación previa en la que se busca, en primera instancia, agotar todas las instancias para evitar que el alojamiento sea la única opción. En varios casos, las personas presentaban conflictos familiares temporales y, gracias al acompañamiento municipal, lograron revincularse con sus seres queridos sin necesidad de ingresar al refugio.
Desde el Municipio destacaron la articulación con el DIAT como un aspecto central del trabajo. Algunas personas que ingresaron al refugio fueron derivadas posteriormente a centros de rehabilitación, en un proceso que promueve el fortalecimiento personal y la planificación de una vida fuera de la calle.
¿Cuántas personas hay hoy en situación de calle en Rafaela?
Antes de inaugurar el refugio, el equipo de la Guardia Social municipal realizó un relevamiento que detectó ocho personas en situación de calle. En la actualidad, el número ronda las cinco o seis, aunque esta cifra varía constantemente. En algunos casos, las personas eligen no ingresar al refugio, y en otros, la situación de calle es esporádica, vinculada a conflictos familiares o al consumo de sustancias.
“Sabemos que es una cuestión de voluntad. Algunas personas no quieren ingresar. Aun así, hacemos un acompañamiento constante desde lo social, lo sanitario y lo emocional”, expresó Molina.
Proyecto de ampliación y colaboración comunitaria
El Municipio de Rafaela presentó a la ministra provincial de Desarrollo Social un proyecto para ampliar la capacidad del refugio actual. La propuesta fue bien recibida y se trabaja en su concreción. “La ministra vino a la ciudad, visitó el lugar y se comprometió a fortalecer el dispositivo existente”, indicaron.
En cuanto a la colaboración comunitaria, desde el equipo destacaron que el refugio no requiere donaciones urgentes, ya que el Municipio cubre las necesidades básicas. Sin embargo, la comunidad del barrio Mora ha demostrado una fuerte empatía, acercando en fechas especiales comidas caseras como locro o guiso para compartir con los alojados.
Quienes deseen colaborar pueden comunicarse con el equipo en el primer piso del Palacio Municipal, donde se evalúa cada caso para evitar una sobrecarga de donaciones y coordinar acciones de forma eficiente.