Son casillas cerradas con blíndex, tienen ambiente climatizado, conectividad a internet y pantallas de información al usuario. ¿Cuánto costó cada una? ¿Dónde se podrían instalar en Rafaela?

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La parada inteligente inaugurada en San Juan.

Esperar bajo el sol inclemente de verano, o con el azote del viento en alguna mañana helada de invierno; o bajo la lluvia torrencial de un día cualquiera. Siempre sin saber si el servicio cumplirá con el horario y la frecuencia prometida, esperando que la "trompa2 anaranjada del minibus aparezca en el horizonte. Todo eso forma parte del manual no escrito de los usuarios del servicio de minibuses de Rafaela. Con otras características, en casi todos los lugares del país ocurre lo mismo: las paradas donde los usuarios aguardan la llegada del colectivo son inseguras, no protegen del clima y -como sucede en Rafaela- dejan al pasajero prácticamente a la intemperie.

Sin embargo, desde el primer día del año hay un espejo donde es posible mirar al futuro. En el municipio de Rivadavia, en el área metropolitana de San Juan, ya funciona la primera "parada de colectivos inteligente".

Ubicada estratégicamente en la Plaza Madre Universal, sobre la transitada Avenida Libertador, esta innovadora cabina de vidrio promete cambiarle la vida a los miles de usuarios que circulan a diario por esa zona del municipio sanjuanino. Tiene 15 metros de ancho y un asiento de cinco metros para que los usuarios puedan esperar el colectivo sentados.

 

La estructura es un módulo completamente cerrado que cuenta con climatización frío-calor. Esta característica la vuelve ideal tanto para los veranos de temperaturas extremas como para las mañanas gélidas del invierno, ofreciendo un resguardo real contra el clima hostil.

Pero además de estas comodidades, también la tecnología integrada parece sacada de una película futurista. La cabina cuenta con puertas corredizas automáticas, bancos para el descanso e iluminación LED de bajo consumo.

Además, el interior está equipado con una pantalla digital de 32 pulgadas que informa en tiempo real el recorrido y la llegada de las unidades. Esta herramienta es clave para que los usuarios organicen mejor su viaje y reduzcan la incertidumbre mientras esperan su transporte.

El cerramiento de vidrio no solo permite ver cuándo se acerca el micro, sino que protege a los pasajeros de las inclemencias externas como el viento y la lluvia.

El municipio sanjuanino informó que estas cabinas forman parte de una prueba piloto. Todo el módulo costó 12,5 millones de pesos. Instalaron la primera y piensan ubicar otras 5, todas en lugares estratégicos y monitoreadas por el sistema de prevención en seguridad del municipio de Rivadavia. La inversión total en este sistema, con las 6 cabinas terminadas, será de 80 millones de pesos: significa menos de la mitad del déficit mensual que registra el servicio de transporte urbano de Rafaela, donde el municipio debe poner cerca de 170 millones de pesos por mes para cubrir las pérdidas que deja la operación del servicio local.

¿Se podría hacer en Rafaela?

 

Las garitas de Rafaela fueron intervenidas hace más de diez años, cuando comenzaron a instalarse unos módulos que son más referenciales que funcionales: no protegen contra los elementos de la naturaleza, e incluso algunos fueron repetidamente vandalizados, sobre todo en los barrios periféricos, pero también en el centro. Los acrílicos suelen ser objeto de pintadas o directamente blanco de objetos contundentes que los astillan y los destruyen. Ninguna parada tiene iluminación propia y todas son abiertas, invocando razones de seguridad.

Está claro que un modelo como el de las paradas inteligentes sanjuaninas no sería para instalar en cualquier lado. Pero un sitio como el nuevo Hospital Regional -donde llegan cuatro de las cinco líneas-, ubicado frente mismo al Centro de Monitoreo, con una amplia plaza seca bien iluminada, sería un sitio óptimo para un ensayo inicial, en caso de que se quisiera innovar con una inversión de este tipo. Doce millones y medio de pesos no parece una suma fuera del alcance del municipio rafaelino, con un presupuesto anual cercano a los cien mil millones de pesos. Algún lugar frente a la plaza 25 de Mayo -la primera cuadra de calle Rivadavia, por ejemplo, donde la gestión Castellano había imaginado alguna vez ejecutar un punto de transferencia de pasajeros ante una eventual transformación de los recorridos del servicio urbano de minibuses- podría ser otro sitio adecuado.

Mientras tanto, RAFAELA NOTICIAS aporta estos datos sobre la experiencia sanjuanina.

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