La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) informó este miércoles un nivel de adhesión del 92 % al paro nacional convocado en rechazo a la reforma laboral impulsada por el gobierno nacional, que este 11 de febrero comenzó a ser tratada en el Senado de la Nación.
La medida de fuerza incluye una movilización hacia el Congreso a partir del mediodía, en el marco de una jornada de protestas sindicales que también cuenta con la presencia de otras organizaciones gremiales y sociales. El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, sostuvo que el alto acatamiento refleja “la conciencia de los trabajadores sobre los perjuicios que acarrea esta reforma” y subrayó el rechazo al contenido de la iniciativa oficial.
El sindicato estatal destacó que, pese a las modificaciones introducidas en el proyecto por el oficialismo, la reforma aún contiene aspectos que consideran perjudiciales para los derechos laborales y la negociación colectiva. Durante el paro, solamente se garantizan guardias mínimas en servicios esenciales, mientras que numerosas dependencias públicas permanecen sin actividades habituales.
La protesta se da en simultáneo con la discusión parlamentaria del proyecto en el Senado, donde el oficialismo logró introducir cambios tras negociaciones con gobernadores y sectores gremiales para facilitar su tratamiento. En los alrededores del Congreso se ha montado un fuerte operativo de seguridad ante las manifestaciones y marchas de distintos sectores sindicales.
Los sindicatos agrupados en la CGT y otras centrales obreras también marchan hacia el Parlamento en rechazo a la reforma, sumando presión política en una jornada de alta tensión social y sindical.