La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) aplicará a partir de marzo de 2026 un nuevo aumento en jubilaciones, pensiones y principales asignaciones sociales, en función de la inflación registrada en enero por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
De acuerdo con el dato oficial del IPC de enero, que marcó una suba del 2,9%, los haberes previsionales se actualizarán automáticamente conforme a la fórmula de movilidad vigente desde 2024, que vincula los ingresos con la evolución de los precios para evitar atrasos crónicos.
La jubilación mínima será de aproximadamente $369.560, y con el bono de $70.000 podría alcanzar cerca de $441.572.
Las Pensiones No Contributivas (PNC) se ubicarán cerca de $258.677 (sin bono).
La Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) rondará los $295.648.
La Asignación Universal por Hijo (AUH) subirá a unos $132.796, mientras que la Asignación por Embarazo (AUE) quedará en torno a $125.336.
Las Asignaciones Familiares por Hijo también crecerán, con el primer rango en más de $66.400.
Este ajuste se suma a los ya aplicados en meses previos (incluyendo subas de febrero) y forma parte del esquema mensual de movilidad establecido por el DNU 274/2024, que reemplazó la fórmula trimestral anterior para que los aumentos sigan más de cerca la inflación real.
ANSES anticipó que el nuevo esquema de pagos para marzo respetará el cronograma habitual según la terminación del Documento Nacional de Identidad (DNI) de cada beneficiario, aunque aún restan detalles oficiales sobre fechas específicas.
En síntesis, el incremento del 2,9% por inflación de enero beneficiará a millones de jubilados, pensionados y titulares de asignaciones sociales, aunque la magnitud del ajuste continúa bajo la presión de persistentes niveles elevados de precios en la economía argentina.