La investigación judicial sobre el patrimonio del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, suma este lunes un nuevo capítulo con la declaración de un testigo considerado clave: el contratista que llevó adelante refacciones en su casa ubicada en el country Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz.
Se trata de Matías Tabar, responsable de las obras en la propiedad, quien fue citado por el fiscal Gerardo Pollicita para aportar documentación vinculada a los trabajos realizados. Entre los elementos requeridos figuran presupuestos, contratos, facturas, órdenes de servicio y comprobantes de pago, con el objetivo de reconstruir el costo total de las reformas y la modalidad en que fueron abonadas.
La causa busca determinar si existe un desfasaje entre los ingresos declarados por el funcionario y los gastos detectados en los últimos años, en particular en relación con la compra y remodelación del inmueble. En ese marco, la Justicia también solicitó información sobre las formas de pago —incluyendo transferencias, efectivo o cheques— y los movimientos financieros asociados a la obra.
El expediente, que tramita en el juzgado federal de Ariel Lijo, pone el foco en la evolución patrimonial de Adorni y en el origen de los fondos utilizados para distintas operaciones, entre ellas la adquisición de la vivienda, que figura a nombre de su esposa.
Además de Tabar, otros testigos fueron convocados en las últimas semanas, incluyendo personas vinculadas a operaciones inmobiliarias y préstamos que habrían financiado parte de las compras. La fiscalía intenta así reconstruir el circuito completo del dinero y verificar si las transacciones se corresponden con los ingresos declarados.
Con estas medidas, la investigación avanza sobre uno de los puntos centrales del caso: determinar si las erogaciones realizadas por el funcionario pueden justificarse legalmente o si configuran un posible caso de enriquecimiento ilícito.