La historia de Chachi Telesco, nacida en Rafaela, volvió a cobrar fuerza a nivel nacional: tras ser víctima del robo y difusión de un video íntimo en pleno auge de su carrera como actriz, logró sanar heridas profundas, dejó la actuación y hoy lidera un proyecto de ley que lleva su nombre y busca combatir la violencia digital.
El sueño que se transformó en pesadilla
En 2007, Chachi tenía apenas 21 años cuando fue seleccionada entre más de 26.000 aspirantes para formar parte del reality argentino de High School Musical, producido por Disney. Había estudiado desde muy chica ballet, actuación y gimnasia artística en su ciudad natal, Rafaela, con la ilusión de pisar la avenida Corrientes y la pantalla chica.
Pero su carrera se vio truncada cuando un video íntimo —robado por un familiar— comenzó a circular en medios y plataformas digitales. “Me llevaron a una oficina, había unos 20 hombres. Le dieron play al video, escuchaba mis propios gemidos, y me dijeron que estaba fuera del programa”, recordó recientemente en una entrevista.
Chachi quedó fuera del show, fue devuelta al hotel solo para recoger sus cosas y regresó a su ciudad destrozada. “Me cambió la vida en un minuto”, dijo. A partir de allí, enfrentó años de trastornos alimenticios, acoso mediático y una ola de estigmatización pública que también se sintió en Rafaela: “Grupos de mujeres y hombres me insultaban por la calle. No me dejaban tranquila”, contó.
Una década en el silencio y la sanación
Lejos de rendirse, Telesco construyó su camino paso a paso. Pese al prejuicio, siguió actuando: Adrián Suar la convocó para varios proyectos en Pol-ka. Sin embargo, detrás de escena, cargaba con un profundo dolor. “Tenía relaciones sexuales sin conexión. Muchos me pedían recrear el video”, confiesa. Incluso llegó a estar 10 años en la organización El Arte de Vivir, de la cual se alejó tras denunciar abusos dentro del grupo.
La reinvención y el yoga como refugio
La actriz decidió dar un giro total. Comenzó terapia psicológica y sexual, y conectó con una vocación que venía cultivando desde los 15 años: el yoga. Dejó los sets de televisión y fundó Yoga Feel, una escuela que creció rápidamente, primero en su living, luego con tres estudios, y actualmente también de manera virtual. “No hay edad para cambiar de vida. El yoga me salvó”, afirma.
La ley que lleva su nombre
Hoy, desde Santa Fe, impulsa la Ley Chachi Telesco, una normativa ya promulgada que busca prevenir, sancionar y reparar casos de violencia digital. Establece penas de hasta 7 días de arresto y multas a quienes compartan imágenes privadas sin consentimiento.
“En 2007 nadie me escuchó. Hoy, esta ley es un mensaje claro: violar la intimidad tiene consecuencias”, expresó la rafaelina, que realiza charlas en todo el país para visibilizar el tema.
Una historia que inspira
Chachi Telesco es, sin dudas, una figura que logró transformar el dolor en fuerza. Desde el centro de una polémica mediática en plena juventud, hasta convertirse en referente de una causa social clave en la era digital, su historia es también la de muchas otras personas que hoy encuentran en ella un ejemplo de resiliencia.