Cada 29 de abril, Argentina conmemora el Día del Animal en una fecha que se diferencia de la celebración global del 4 de octubre. La tradición local se distingue por su origen y significado, recordando el fallecimiento de Ignacio Lucas Albarracín, abogado cordobés y expresidente de la Sociedad Protectora de Animales.
Albarracín dedicó su carrera a combatir el maltrato, liderando campañas contra las riñas de gallos, corridas de toros y el tiro a la paloma. Su gestión fue clave para la promulgación de la Ley Nacional de Protección de Animales N.º 2.786, sancionada el 25 de julio de 1891, marcando un precedente jurídico pionero en la región.
El impacto en la opinión pública
Los datos de Google Trends reflejan que el interés por esta jornada se activa con fuerza en los días previos a la fecha. El volumen de búsquedas alcanza su valor máximo específicamente el 29 de abril, evidenciando una anticipación del público por acceder a información, propuestas educativas o contenidos relacionados con el bienestar animal.
Esta visibilidad puntual contrasta con las celebraciones internacionales, que surgieron oficialmente en 1929 tras un congreso en Viena y que se vinculan a la figura de San Francisco de Asís. La fecha argentina mantiene su identidad propia, reafirmando el legado de Albarracín y la relevancia que ocupa la protección animal en la agenda pública nacional.