El traumatólogo Adrián Falco analizó los distintos tratamientos infiltrativos que se utilizan para aliviar dolores articulares y lesiones deportivas, y buscó desmitificar el temor que muchas personas sienten frente a este tipo de procedimientos.
Durante su micro en Radio Mitre Santa Fe, Falco explicó primero la diferencia entre una inyección tradicional y una infiltración. “Una inyección puede ser sistémica, es decir, actuar en todo el cuerpo, mientras que la infiltración se aplica directamente en la zona afectada, como un hombro, rodilla o codo”, detalló.
El especialista aseguró que el miedo a las infiltraciones suele estar relacionado con malas experiencias o procedimientos incorrectos. “Si está bien colocada y realizada con experiencia, no debería doler”, sostuvo.
Falco también habló sobre el uso de corticoides, una de las sustancias más utilizadas históricamente en medicina deportiva. Explicó que funcionan muy bien para aliviar el dolor y bajar inflamaciones agudas, aunque aclaró que no reparan lesiones y que su abuso puede traer complicaciones.
“El corticoide es como el bombero que viene a apagar el incendio. Sirve en un momento puntual, pero después hay que resolver el problema”, afirmó. En ese sentido, recordó casos emblemáticos de deportistas de alto rendimiento que debían infiltrarse frecuentemente para poder competir, como Gabriel Batistuta.
Según indicó, el uso excesivo de corticoides puede acelerar procesos de artrosis o incluso favorecer la ruptura de tendones, ya que elimina el dolor pero no regenera los tejidos dañados.
Otro de los tratamientos abordados fue el ácido hialurónico, utilizado especialmente en pacientes con artrosis inicial de rodilla. “Funciona como un lubricante que reemplaza parcialmente el líquido sinovial que la articulación va perdiendo”, explicó.
Además, el traumatólogo destacó el crecimiento de terapias como la ozonoterapia y el plasma rico en plaquetas. Sobre el ozono, señaló que suele emplearse en dolores crónicos porque mejora la oxigenación y circulación en los tejidos. En tanto, el plasma rico en plaquetas se utiliza para intentar regenerar estructuras lesionadas.
“El objetivo no es solamente sacar el dolor, sino reparar lo que está dañado”, remarcó.
Finalmente, Falco se refirió a los tratamientos con células madre, considerados una de las terapias más avanzadas en traumatología. Sin embargo, aclaró que todavía presentan costos elevados y procedimientos complejos, ya que requieren extracción de tejido graso o médula ósea.
“Hoy el plasma rico en plaquetas sigue siendo lo más utilizado porque es más simple, ambulatorio y con buenos resultados”, concluyó.
Para más información, el especialista puede encontrarse en Instagram como “Dr. Adrián Falco Traumatólogo”.