¿Qué es un trauma?
"Un trauma es un acontecimiento que irrumpe en la vida cotidiana de una persona, percibido como una gran amenaza, que genera mucho malestar, indefensión e impotencia", explicó Dellamea. Esta vivencia impacta tanto en el cuerpo como en la mente, generando síntomas físicos, cognitivos y emocionales.
Tipos de trauma
La psicóloga distinguió entre traumas puntuales, como un accidente, una enfermedad grave o una catástrofe natural, y traumas sostenidos, como vivir en un entorno violento o sufrir abuso físico, psicológico o sexual. También destacó que situaciones aparentemente menores, como una exclusión escolar, pueden ser traumáticas para un niño si no se abordan adecuadamente.
Además, subrayó un punto clave: “No todos los hechos impactan igual en todas las personas. Depende de cómo evaluamos el suceso y de nuestros recursos para afrontarlo”.
Las huellas del trauma
Dellamea detalló las principales consecuencias que puede dejar un trauma:
Emocionales: miedo, inseguridad, desconfianza.
Cognitivas: pensamientos recurrentes como “no puedo confiar” o “vivo en un lugar inseguro”.
Físicas: taquicardia, sudoración, problemas digestivos o respiratorios.
Si estas manifestaciones persisten en el tiempo, pueden derivar en cuadros de ansiedad o depresión.
¿Cómo se resuelve un trauma?
"Resolver un trauma no es olvidarlo, es resignificarlo", sostuvo Dellamea. Y agregó que el apoyo social y la posibilidad de hablar de lo vivido son fundamentales: "Hablar y escucharse cura". Contó el caso de una niña que se sintió excluida en una actividad escolar: “Para ella fue un hecho traumático. Poder ponerlo en palabras la ayudó a entender y procesar lo que sintió”.
También advirtió sobre los “y si…” que aparecen después de un evento traumático, como la culpa o la sensación de que se podría haber evitado. En estos casos, buscar ayuda profesional es esencial.
La importancia de acompañar a los niños
Dellamea hizo hincapié en que los adultos deben adaptarse a la mirada infantil: “El adulto baja a la edad del niño; el niño no puede subir a la del adulto. Los más chicos no tienen las herramientas para procesar ciertas experiencias, por eso necesitan contención y validación”.
¿Cuándo buscar ayuda profesional?
Si los pensamientos o emociones negativas persisten a pesar de los intentos personales de superarlos, es momento de buscar ayuda. La psicología cuenta con herramientas como la terapia cognitivo-conductual, la meditación o la visualización para abordar estas situaciones.
“Hay soluciones —afirmó Dellamea—. No tenemos que convivir con el trauma de por vida”.
Podés seguir a Marcela Dellamea en Instagram como @marceladellamea y @prioriza_integral, donde comparte contenido sobre salud mental y herramientas para el bienestar emocional.