Un hombre de 31 años cuyas iniciales son A.D.S. quedó en prisión preventiva en el marco de una investigación por agresiones hacia su expareja y otros hechos de violencia de género ocurridos en Santo Tomé. Además, fue acusado de atrincherarse en un local comercial para evitar ser aprehendido por la policía.
La medida fue ordenada por el juez José Luis García Troiano, a pedido de la fiscal María Lucila Nuzzo, en una audiencia desarrollada en los tribunales de la ciudad de Santa Fe.
La fiscal explicó que “las evidencias presentadas fueron suficientes para acreditar los hechos ilícitos y la intervención del acusado”, y destacó que el juez consideró los riesgos procesales y el antecedente penal condenatorio del imputado, quien ya tenía una pena condicional de dos años.
Según la investigación, los últimos hechos ocurrieron el miércoles pasado. En horas de la madrugada, el acusado agredió físicamente a su expareja, le rompió el celular y, más tarde, regresó a la vivienda para amenazarla de muerte. Luego, cuando la policía entrevistaba a la víctima, el hombre escapó e ingresó a un local comercial donde se atrincheró detrás de un mostrador con un cuchillo.
Tras más de una hora y media de negociación, efectivos del Grupo de Operaciones Especiales (GOE) lograron su aprehensión.
Nuzzo también recordó que el imputado ya había protagonizado episodios violentos en octubre de 2024 y en marzo de este año, cuando agredió a la víctima —entonces embarazada de ocho meses— y la amenazó reiteradamente.
El Ministerio Público de la Acusación le atribuyó los delitos de lesiones dolosas leves calificadas por el vínculo (dos hechos), amenazas y amenazas coactivas (dos hechos), todos en contexto de violencia de género, además de resistencia a la autoridad.