La ciudad de Santa Fe fue escenario de un caso estremecedor. Una adolescente de 16 años, acompañada de su bebé de 11 meses, logró escapar de una situación de cautiverio y abuso que habría sufrido durante cinco años, según relató en estado de shock a una mujer que la asistió en el barrio Abasto.
El hecho derivó en un allanamiento realizado este 24 de septiembre, en el marco de la causa caratulada como “Privación ilegítima de la libertad y abuso sexual”. La medida fue ordenada por el juez Sebastián Szeifert, del Colegio de Jueces de Primera Instancia, Distrito Judicial N° 1, y llevada adelante por personal policial junto con el Grupo de Irrupción del GAT, bajo la coordinación del subinspector Fernández y la supervisión de la fiscal Vivían Galeano.
Durante el operativo, se secuestraron armas de fuego, armas blancas, estupefacientes y elementos electrónicos, con resultado positivo en las requisas. Tras la intervención, la Fiscalía ordenó la detención de tres personas y la notificación de sus derechos. El inmueble quedó bajo custodia, al igual que los menores presentes en el lugar.
El testimonio de la mujer que asistió a la joven aporta un contexto desgarrador: la víctima, con su bebé en brazos, pidió ayuda para pagar un boleto de colectivo. Al notar su estado de alteración, la mujer y su hermana le preguntaron qué ocurría y comentó lo que estaba viviendo.
La causa avanza con la recolección de pruebas y el trabajo articulado entre la Policía y el Ministerio Público de la Acusación, mientras la adolescente recibe asistencia y contención. El caso vuelve a poner en agenda la problemática de la violencia extrema y los delitos sexuales que afectan a mujeres y niñas en contextos de encierro.