El crimen de Jeremías Monzón, el adolescente de 15 años asesinado el pasado 18 de diciembre, sigue conmocionando a Santa Fe. En las últimas horas, se produjeron avances en la investigación, con la identificación de un tercer involucrado, y la familia volvió a alzar la voz para pedir justicia y acompañamiento de la comunidad.
En diálogo con Mitre Santa Fe, Virginia Monzón, tía de Jeremías, confirmó que el tercer sospechoso fue localizado tras una serie de allanamientos y que este martes a las 8 de la mañana se realizará la audiencia imputativa en tribunales. Sin embargo, la noticia llega acompañada de una profunda preocupación: todos los acusados son menores de edad, lo que podría derivar en su liberación.
“Además del dolor irreparable de la pérdida, nos invade la impotencia y el miedo”, expresó Virginia. La familia denuncia no solo la premeditación del crimen, sino también actitudes posteriores que califican como crueles y burlonas. “Hubo un grado de cinismo enorme. Personas involucradas estuvieron entre nosotros durante las marchas, riéndose de nuestro dolor”, relató con indignación.
Jeremías fue recordado como un chico luminoso, inquieto y lleno de proyectos. “Soñaba con tener su propio banco, le interesaba la educación financiera, era muy inteligente”, contó su tía. Amaba pescar con su abuelo, desarmar objetos para entender cómo funcionaban y compartir tiempo con amigos. “Era amoroso, educado, ingenuo. Nunca se hubiese imaginado lo que le esperaba”, afirmó.
La familia también pidió especial responsabilidad ante la posibilidad de que existan registros audiovisuales del crimen. “Por favor, que no se viralice nada. Sería llevar el dolor a un nivel insoportable”, reclamó Virginia, pensando especialmente en la madre de Jeremías, “completamente destruida” por la pérdida.
En cuanto al accionar de las autoridades, la tía del adolescente destacó el acompañamiento recibido desde el primer momento. Policía, Fiscalía, PDI, Ministerio de Seguridad, municipio y hasta el Ejército participaron en los operativos de búsqueda. “La sociedad respondió, la gente colaboró, los medios ayudaron a que la búsqueda fuera nacional”, valoró.
Aun así, el temor persiste. “Saber que los asesinos pueden quedar libres es aterrador. No solo por nosotros, sino por toda la sociedad”, sostuvo. Por ese motivo, la familia impulsa movilizaciones y acompaña iniciativas para revisar el sistema penal juvenil. “Esta lucha no es solo nuestra. Es de un país entero cansado de la injusticia”, concluyó.
La familia convocó a la comunidad a acompañarlos este martes en tribunales, para que el reclamo de justicia no quede en soledad.