En medio del profundo dolor por el crimen de Jeremías Monzón, el adolescente de 15 años asesinado en Santa Fe, Virginia, su tía, brindó un crudo testimonio en el que expresó el sufrimiento de toda la familia y reclamó justicia. “Estamos destruidos, cada momento es más duro encontrarnos con todo esto y con la ferocidad con la que se manejaron”, sostuvo.
La mujer remarcó que, más allá de que los imputados sean menores de edad, la familia exige que se aplique el máximo peso de la ley. “Nada nos va a devolver a Jeremías, pero no queremos que ninguna otra mamá tenga que pasar por lo que pasamos nosotros, tener que ir a reconocer un cuerpo abandonado. No se lo deseamos a nadie”, expresó conmovida.
Virginia señaló que el principal reclamo de la familia es que los responsables no recuperen la libertad. “Sabemos que el sistema legal no los va a encerrar de por vida, pero pedimos justicia. Que esta gente no quede libre, porque le puede pasar a cualquier otra familia”, afirmó.
En ese sentido, hizo un llamado directo a quienes tengan información sobre el caso o al entorno de la persona que aún resta detener. “Les pedimos como mamás y como familia que digan todo lo que tengan que decir, que se entreguen a la Justicia y que se hagan cargo de lo que hicieron”, reclamó.
Consultada sobre el avance de la investigación, aclaró que la familia no puede brindar detalles por el secreto de sumario y porque confían en el trabajo que llevan adelante la Fiscalía y el equipo de abogados que los acompaña desde el primer momento. “Pedimos la máxima pena, el máximo castigo. No solo por Jeremías, sino por toda la familia”, insistió.
Cabe recordar que este lunes se realizó la audiencia imputativa contra dos menores involucrados en el hecho.