La Parroquia San Cayetano, ubicada en la intersección de Azcuénaga y Mariano Oliber en pleno barrio Amancay, fue víctima de un robo en la jornada del lunes en donde delincuentes se llevaron uno de los ventiladores que se encuentran empotrados a la pared.
Según la denuncia policial, la mujer que se encarga de la limpieza del lugar, llamó al párroco para darle aviso del faltante del elemento de ventilación donde, a su vez, destrozaron algunas sillas del templo ya que las utilizaron para poder llegar hasta el "botín".
Lamentablemente este hecho se vuelve repetitivo en la iglesia debido a que es el tercer hecho ilícito que sufren en un lapso de tres. En noviembre sufrieron el robo de otro de los ventiladores que están fijados a la estructura y hace apenas una semana notaron el faltante de una prolongación.