Un hecho llamativo e inusual fue denunciado en las últimas horas en Rafaela, luego de que desconocidos sustrajeran un banco de madera del interior de una iglesia, aprovechando que el lugar se encontraba abierto al público.
El episodio ocurrió el viernes en la Iglesia Nuestra Señora de Pompeya, ubicada en la intersección de Arenales y Alberdi. Según comentaron desde la comunidad religiosa a RAFAELA NOTICIAS, el templo funciona como oratorio y permanece abierto en el horario comprendido entre las 7 y las 19, lo que habría facilitado el accionar de los autores.
Al llegar al lugar, uno de los fieles advirtió la faltante de un banco de madera natural, color marrón oscuro, de tamaño mediano, con capacidad para tres personas. La ausencia del mobiliario fue rápidamente detectada debido a las reducidas dimensiones del edificio religioso.
La situación generó sorpresa no solo por el lugar elegido, sino también por el objeto robado, tratándose de un mobiliario de uso comunitario y religioso, lo que refuerza el carácter inédito del episodio.