Un vecino de la ciudad fue víctima de una modalidad de estafa virtual que combina seducción y extorsión, y que vuelve a poner en alerta sobre los riesgos de compartir contenido íntimo con desconocidos en redes sociales.
Según pudo saber este medio, el hecho ocurrió el 23 de febrero, alrededor de las 19:00, cuando el hombre comenzó a chatear por Facebook con una supuesta mujer que le había enviado solicitud de amistad.
Tras los primeros mensajes, la conversación pasó a WhatsApp. Allí, la mujer comenzó con comentarios sugestivos y le pidió que le enviara una foto íntima. Previamente, ella le había mandado imágenes en ropa interior. Confiado, el hombre accedió y envió una fotografía de sus partes íntimas.
A partir de ese momento, el tono cambió. La interlocutora comenzó a exigirle dinero bajo amenaza de enviar las imágenes a sus familiares y contactos. Asustado por la posible difusión del material, el denunciante realizó una transferencia por 70.000 pesos a una cuenta a nombre de una mujer, aportando también el CVU informado por la estafadora.
Sin embargo, tras recibir el dinero, la extorsión continuó con nuevos pedidos de más plata. En ese punto, la víctima decidió no transferir más dinero y radicar la denuncia correspondiente.
La persona se comunicaba desde un número con característica 261. Ahora, el caso quedó en manos de la Justicia, que deberá investigar la identidad detrás del perfil falso y del destino del dinero transferido.
Este tipo de maniobra, conocida como “sextorsión”, se volvió cada vez más frecuente: comienza con seducción virtual y termina con amenazas y exigencias económicas. Por eso desde la policía recomiendan no compartir imágenes íntimas con desconocidos y, ante cualquier intento de extorsión, conservar las pruebas y denunciar de inmediato.